JULIO DEL 2025.
Los mortífagos se han hecho con el poder de Reino Unido e Irlanda, muchos han tenido que huir para salvar sus vidas pero otros han caído en sus garras sin poder evitarlo. El Mundo Mágico ya no es igual, pero una nueva puerta se abre ante los Prófugos en Australia, un país dónde todo es al revés, ¡y nunca mejor dicho!

Únete a nosotros y se parte de la historia.
¡callejón digon!
Últimos temas
» We might not make it home tonight — James.
Vie Ago 26, 2016 2:23 am por James S. Potter

»  Trying to save us ✖ Stavgård, S. [FB]
Jue Ago 11, 2016 11:15 am por I Solemnly Swear

» Nishikigoi | Priv
Mar Ago 09, 2016 3:58 am por Ryuunosuke Ihara

» Tonight is ours // Caleb
Sáb Ago 06, 2016 12:48 am por Alec W. Grayson

» Shut down the streets // Amelia
Vie Ago 05, 2016 11:51 pm por Alec W. Grayson

» A little talk between sisters || Bianca
Vie Ago 05, 2016 6:40 pm por Emma N. MacMillan

» Love is in the air — Priv
Vie Ago 05, 2016 1:00 pm por Raleigh I. Kyagaros

» You can't run forever — V. [FB]
Vie Ago 05, 2016 12:54 am por April E. Goldworthy

» First day of my life - Chasegine [Flashback]
Miér Ago 03, 2016 6:22 pm por Chase Wood

» Viaje de vuelta - Flashback [Chasegine]
Miér Ago 03, 2016 3:11 pm por Chase Wood

vociferadores
TRES AÑOS EN LÍNEA
Hoy, 15 de Junio, cumplimos tres años en línea. Muchas gracias a todos por haber estado ahí con nosotros día tras día, apoyándonos y sacando lo mejor del foro. ¡Por muchos años más!
PRIMER ANUNCIO
Ya está online el primer anuncio después de la remodelación. Para leer más, pulsa aquí. Agradeceríamos la colaboración de los usuarios en el tema.
FAMILIAS PURAS REINO UNIDO
A partir del día de hoy (19-07-16) no se permite la creación de más familias puras en la zona de Reino Unido e Irlanda. Todos aquellos que estuviesen registrados antes del día señalado, sí podrán ser familia pura si así lo desean.

Para las búsquedas: si los personajes búscados llevan el mismo apellido que tu personaje (familia pura) podrán registrarse, si llevan otro apellido diferente (pero también de familia pura) deberás cambiarlo a mestizo o eliminar la búsqueda hasta que admitamos nuevas familias puras.
¡novedades!
administración
I Solemnly Swear es un foro ambientado en el mundo creado por J.K. Rowling, en especial en la tercera generación. Todos los datos aquí escritos pertenecen a la administración y a sus usuarios, cualquier copia parcial o completa será denunciada.

Diseño hecho por Theodore H. Nott, salvo el perfil, que fue creado por Skye para el foro. Las tablillas han sido creadas por y para el foro, no se permite su modificación o utilización fuera del foro.

créditos

You can't run forever — V. [FB]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

You can't run forever — V. [FB]

Mensaje por April E. Goldworthy el Jue Jul 21, 2016 6:18 pm

9 de septiembre del 2017
00:52 am


Primer paso en la ardua tarea de conquistar el colegio: conseguir salir de la Sala Común.

Pero su experiencia como Dora la exploradora se estaba encontrando con un par de inconvenientes que la pequeña April, no había planeado: un chico de séptimo y una chica de sexto (o un chico de quinto y una chica de sexto, había demasiada gente en ese colegio para acordarse de todo el mundo) estaban en proceso de liarse en uno de los sofás de la Sala Común. Apretó un poquitín los labios e incluso estos llegaron a temblar ligeramente. A este paso se iba a quedar dormida sobre la pared y eso de aventura tenía muy poco. Deshizo y se volvió a hacer la coleta por décima vez en un cinco minutos: joé, tenía que entretenerse con algo. Asomó la cabecita intentando no ser descubierta: nada, ningún avance. Simple y sencillamente, ella seguía dándole golpecitos y él seguía apoyando su antebrazo cerca de la cabeza de ella. Resopló peliculeramente: tendría que regalarles el DVD de la telenovela favorita de su vecina. ¡Versión extendida además! mordisqueó su propio labio inferior con un gesto algo inquieto. ¡Jo, que ella sólo quería investigar un poquitín, un poco de humanidad! deslizó la mirada hacia su reloj. A ese paso darían las tres de la mañana y seguiría ahí plantada, ¡y todo el que hubiese visto películas de miedo sabía que a esa era cuando pasaban las cosas raras! sí, probablemente April estaba en proceso de enamorarse platónicamente de todo aquello que implicase algo de peligro.

Segundo paso: ¿qué hacer cuando ambas personas casi adultas se van? intentar no perderte por los pasillos y que las escaleras no te vacilen demasiado.

Después de lo que a April le habían parecido un millón de años (un cálculo bastante poco acertado), no dudó ni un momento en dirigirse hacia la salida con pasos firmes, rápidos y sigilosos (o, al menos, eso intentó). Una vez fuera, su mirada se movió de derecha a izquierda mientras se planteaba hacia dónde ir. Empezó a caminar distraídamente sin ninguna dirección en particular. En las aulas abandonadas suele haber escondites chulos, sí. Aunque el bosque aquel… ¡pero las mazmorras! meneó la cabeza de un lado para otro, demasiadas opciones: tendría que haber ignorado la tentación de esconderle las sábanas a Romana y haberse quedado durmiendo más rato aquella mañana para poder soportar toda una noche en vela. Un punto menos, April. Justo cuando estaba llegando a las escaleras, escuchó un par de pasos en la distancia. Eso, tanto en las películas como en la realidad, era bastante malo.— … ¿Ro? —Quién sabe, lo mismo la pelirroja quería vengarse. Finalmente, acabó por decidir que Romana se parecía demasiado a Snorlax como para renunciar a dormir por una simple venganza.

¿Tercer paso?: intentar que no te vuelva a caer el castigo de tu vida.

Efectivamente, April pareció darse cuenta que lo más adecuado sería esconderse. Media vuelta hacia el pasillo izquierdo: le costó bastante no derrapar. Los pasos, sin embargo, parecían seguir acercándose. Reprimió un quejido y empezó a dirigirse hacia la derecha. Se sentía como en una persecución policiaca. ¡Jo, que ella no había cometido ningún crimen, sólo quería investigar, nada de colonizar! las pisadas cada vez parecían más cercanas. Cerró los ojos con fuerza e intentó ir hacia los baños. ¿Y si me entrego y confieso? ¡eso suele reducir las condenas! además, se estaba empezando a marear bastante con tanto meneo de un lado para otro. En uno de esos giros, le pareció ver un mechón rubio: quizás era una alumna mayor cotilla y si le contaba lo de los amantes de la Sala Común la perdonaba por compartir información confidencial. Quién sabe. No encontraba el baño, el pasillo cada vez parecía más largo y a este paso se iba a resbalar y abrir la cabeza. Y así sí que sería imposible salir a investigar. Finalmente, frenó, dejo de mover los pies de un lado para otro y esperó.— ¿…hola? —Quizás era un fantasma. Apretó los labios y los movió de un lado para otro sin saber exactamente qué decir.— Soy April… como el mes. —Bueno, la conversaciones solían empezarse presentándose, ¿no? suspiró pesadamente. Tendría que volver a ver todas las temporadas de Daniel el travieso.


Última edición por April E. Goldworthy el Jue Jul 21, 2016 11:45 pm, editado 1 vez


Already choking on my pride, so there's no use crying about it.


avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Hijos de Muggles

Volver arriba Ir abajo

Re: You can't run forever — V. [FB]

Mensaje por Victoire A. Weasley el Jue Jul 21, 2016 11:39 pm

Como cada año, el deber la llamaba y en aquella ocasión, debía tomarse su trabajo muy en serio. Era su último año en Hogwarts y el tercer año consecutivo que hacía de prefecta, por lo que no había margen para cometer ningún tipo de error. ¿Por qué era tan especial aquella semana? Porque una horda de alumnos de primer curso, locos, revolucionados y sin tres dedos de frente había pisado por primera vez el castillo. ¿Qué significaba eso? Que muchos de ellos, inquietos, lloricas o simplemente tocapelotas no serían capaces de dormir tranquilitos aquella noche. Y ahí era donde entraba Victoire: como buena prefecta, debía encargarse de supervisar que todo el mundo estuviera en la sala común después del toque de queda. Niño que viera, niño que mandaría directamente a su habitación, sin rechistar: así era mejor, puesto que si les daba cuerda, la acabarían enredando, y no quería que eso pasase. Era lista. Debía anticiparse a sus peculiares estrategias de engañabobos.

Anduvo de arriba para abajo, vigilando la zona que le habían asignado: el séptimo piso. Conocía muy bien a los Gryffindor y era consciente de que más de uno aquella noche intentaría salir a hurtadillas a investigar el castillo, pero ella, orgullosa de ser Ravenclaw, intentó elaborar un plan. Uno que resultara verdaderamente exitoso. Se quedaría cerca de las escaleras, escondida detrás de una armadura, a la espera de que el o la pobre infeliz que abandonara la sala común, saliera de la misma. Luego ya, dependiendo del lugar al que se dirigiera el indeseable querubín que se saltara las normas, la semi-veela actuaría.

Tal y como tenía previsto, acabó escuchando unos pasos que, aunque tardíos, inundaron el silencioso pasillo. Ya eres mío, pensó la Weasley, imaginando la cara que pondría el niño cuando lo atrapara. Puede que pecara de cruel, mas disfrutaba mucho al sorprender a sus presas con las manos en la masa, arrepentidos. Sin duda alguna, era lo que más le gustaba de las rondas nocturnas, puesto que cada cara era un poema digno de recordar. Cabe decir, que el piltrafilla que rondaba por ahí, la desconcertó bastante. Más que nada, porque le costó bastante descifrar cuáles eran sus intenciones. Puestos así, se dirigió hacia el punto de donde provenía el ruido y fue entonces cuando su querido amigo se dio cuenta del problema en el que se había metido, porque retrocedió. No alcanzó a ver de quién se trataba, mas eso no la hizo echarse atrás.

Correr no te servirá de nada, cariño, le habría dicho si la persona en cuestión no se hubiera dado cuenta de ello. Al parecer, fue lo suficientemente lista y paró en seco.

Vaya, vaya, vaya —comenzó a decir mientras se acercaba. Estaba sorprendida, porque si no había oído mal, juraría que la voz del indeseable parecía de niña. Quién lo diría. Hasta que no la vio allí, de pie, no pudo confirmar lo que sus oídos habían escuchado. Era la primera vez que una muchachita tan pequeña se saltaba las normas aquel día. O al menos, la primera vez que Victoire había dado con una—. Así que April, ¿eh? —preguntó, aunque no esperaba ningún tipo de respuesta—. Sabes que te acabas de meter en un buen lío, ¿verdad? —la escudriñó con la mirada, seria. Francamente, aquella chiquilla no tenía cara de traviesa, pero... a los hechos se remetía. Había huido de la semi-veela, por lo que la Gryffindor se había delatado. Si no hubiera echado correr, Victoire, probablemente, la miraría con otra cara. Quién sabe—. Son casi la una de la madrugada. Deberías estar en la cama desde hace un buen rato —explicó—. Llevas poco aquí y no creo que ya, en tu primera semana, quieras que te castiguen. ¿O sí? —aún escudriñándola, se cruzó de brazos, intentando intimidarla. A ver qué excusa se inventaba la criaja: las había oído de todo tipo.


Última edición por Victoire A. Weasley el Lun Jul 25, 2016 2:47 am, editado 1 vez



The light behind your eyes
Never let them take
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: You can't run forever — V. [FB]

Mensaje por April E. Goldworthy el Vie Jul 22, 2016 1:21 am


Entrecerró uno de sus ojitos y esperó. No apareció ninguna luz brillante, por lo que descartó los extraterrestres y los fantasmas. Por otro lado, seguía viva, así que también desechó la idea de una prefecta-caza-niños-come-críos. Bueno, quizás aún puedo irme de paseo. Aquel pensamiento quedó relegado cuando una voz inundó el pasillo: el satito que April dio casi le hizo llegar al cielo. O casi le hizo convertirse en fantasma, vaya. Abrió la boca para responder a su pregunta retórica, pero se frenó al observar mejor la carita de cabreada que la Ravenclaw tenía. Sí, creo que mi madre me puso April. Lo prefiero a December o January, la verdad. Sus facciones empezaron a formar los mismos gestos que aparecían cuando su madre le regañaba: se mordió ligeramente el labio inferior y empezó a rascarse la sien inquietamente. Con razón le decían que tenía pinta de no haber roto un plato. ¡Recolecta información, April! observó a la prefecta que tenía delante de sí (¡que, por cierto, era muy guapa!) Ravenclaw, rubia, alta, un poco tiquismiquis: tan sólo fue capaz de descartar a unas veinte personas que había conocido a lo largo de esos días. Jo. Ladeó la cabeza durante un instante: tal vez existía algo así como una Pokedex de magos: se lo preguntaría a la directora. Jugueteó con sus dedos ante las palabras (se parecía un poquitín a la señorita Rottenmeier, pero en guapa) de la rubia. ¡Ella no quería meterse en un bueeen lío! tan sólo en un lío normal.

En verdad… ya me han castigado, ¡pero no fue mi culpa! —Aseguró mientras parpadeaba repetidas veces. Ya iba a empezar con su ataque más contundente: verborrea de palabras. Sus ojos observaron el pasillo asegurándose de que no había nadie más.— … volqué la barca. ¡A ver, no la volqué! ¡la volqué por culpa de un niño! ¡o, no, más bien se volcó por culpa de un niño! —Sí, aquello tenía mucho más sentido en la mente de la niña, ¡tan sólo había que ponerse a recapitular acontecimientos para comprobarlo! ¡injusticias! si es que eso de la justicia era un timo, acusándole de crimes que no había cometido . Se empezó a balancear de un lado a otro casi sin darse cuenta.— No quiero que me castiguen taaan pronto. ¡Yo sólo quería dar un paseo! es que a lo largo del día no me da tiempo… —Cogió aire para poder expresar libremente todos los motivos por los que no lo había podido haber hecho antes. Eh, quizás tendría que decir que tengo derecho a un abogado. Jugueteó con las puntas de su pelo mientras se planteaba dicha opción. Uy, ¿y los fantasmas podrían ser abogados?¡Por la mañana hay muchas clases y a veces incluso por la tarde! y tengo que comer y hacer deberes. Además, luego necesito algún rato para socia… —No le salía la palabra: esperó un par de segundos mientras se ponía de morros. Lo dejó pasar.— … para hablar. ¡Sólo tenía este ratito libre! quiero hablar con la directora sobre eso. ¡Y sobre que haya cuatro mesas en el Comedor! ¡yo quiero hablar con todo el mundo! —Suspiró tan pesada y exageradamente que algún que otro mechoncito se movió debido a la expulsión de dicho aire. ¡Y las casas! ¿por qué nos separan? se pasó una mano por los ojos tal y como si tuviese sueño: la realidad era que, simplemente, todavía veía un poquito borroso después de prácticamente haber jugado a la gallinita ciega. Buscó la mirada de la rubia.— ¿Cómo te llamas? no quiero que te quedes sin dormir por mi culpa. —Dijo sinceramente. Después de todo, la April de once años sí que no sabía mentir. Por supuesto, volvió a la carga.— ¡Si quieres tú puedes irte a dormir y yo doy mi paseo! ¡prometo ser rápida y no molestar! —Aseguró con ímpetu: incluso se aseguró de asentir varias veces con la cabeza. Tampoco faltó, por supuesto, una de sus sonrisas espontáneas. Oye, su madre solía decirle que, fuese cual fuese la situación, siempre había que intentarlo.


Already choking on my pride, so there's no use crying about it.


avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Hijos de Muggles

Volver arriba Ir abajo

Re: You can't run forever — V. [FB]

Mensaje por Victoire A. Weasley el Lun Jul 25, 2016 4:05 am

Estaba harta de los niños pequeños: tenía que aguantarlos en todas partes y a todas horas, ya no sólo en casa, sino también en Hogwarts. Al principio, la idea de estar rodeada de niños, le hizo gracia. De hecho, no le desagradaba del todo, puesto que convivir con ellos tenía más cosas positivas que negativas, y eso lo admitía y admitiría siempre. Le alegraba que sus padres le hubieran dado hermanos a los que cuidar, primos de los que hacerse cargo... ¡incluso se emocionó cuando cogió en brazos a Louis por primera vez, o vio a su querido primo James, recién nacido, en el hospital! Pero, llegado el momento, la primogénita de los Weasley-Delacour comenzó a sentirse, más o menos, como una adolescente multiusos: hermana mayor, prima niñera, prefecta, profesora de repaso... Todos contaban con ella para cuidar, siempre que lo necesitaran y fuera imprescindible, de los más pequeños de la familia. Y todo por ser la mayor. La mayor. Encima, esa pequeña responsabilidad que le otorgaban los de su sangre no sólo se quedaba en casa, sino que también la perseguía allá donde fuera y al final su cabeza acababa hecha un caos.

Esbozó una leve sonrisa mientras volvía a ojear a la Gryffindor de arriba a bajo. Parecía ser que eso de intimidar a la pequeña había causado el efecto contrario que la rubia deseaba: que ésta empezara a hablar, cual cotorra, y no cerrara el pico. Así pues, pasaría al plan B de su especial protocolo como prefecta: ignorar casi todo lo que le había explicado, mostrarse simpática e intentar persuadirla para ir a la cama. ISP, el movimiento perfecto para lograr su misión. Si se tratara de un niño o de una alumna un poco mayor que April, seguramente la de Reino Unido se hubiera mostrado más impasible. Sin embargo, había algo en la leoncita que le impedía sacar ese carácter borde y repelente que salía a la luz cuando era necesario.

A ver, cariño... —Optó por agacharse un poco para estar a su altura y así transmitir a la pequeña confianza, además de facilitar que se mantuviera contacto visual. Lo cierto es que todo lo que le había contado la Gryffindor le resultaba muy gracioso y, si no fuera porque debía mantener la compostura, habría causado que Victoire soltara un par de carcajadas. Aún así, no podía seguirle el rollo, puesto que debía ceñirse a su plan. Por Merlín, no llevaba ni cinco minutos con April y ya le había explicado media vida... no quería imaginar qué pasaría si realmente empezara a interesarse por todo—. Me llamo Victoire y soy prefecta de séptimo —Forzó una sonrisa más falsa que su pelo cuando, a escondidas, se lo teñía de azul para que hiciera juego con el de Teddy. No supo por qué, pero empezó a hablar bastante despacio y tranquila, vocalizando bien. A diferencia de la castaña, la rubia no podía perder el tiempo explayándose demasiado—. Todo lo que me has dicho está muy bien, pero... ahora es hora de dormir. No puedes estar aquí porque a estas horas de la noche está prohibido y si te ven los profesores se enfadarán mucho —Intentó explicarse lo mejor que pudo. Hasta parecía que estuviera hablando con una niña muy pequeña y algo cortita de mente por la forma en que pronunciaba sus palabras—. Eso lo entiendes, ¿verdad? ¿O quieres que te castiguen otra vez?  —En realidad, si no lo entendía, le daba igual. No era algo que pudiera debatirse—. No puedes estar aquí, tienes que volver a la cama —declaró, con un tono de voz, nuevamente, serio—. Mañana podrás pasear todo lo que tú quieras, pero ahora debes regresar a la Sala Común. Además, si no duermes, no tendrás energía para explorar el castillo en tus horas libres.



The light behind your eyes
Never let them take
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: You can't run forever — V. [FB]

Mensaje por April E. Goldworthy el Lun Jul 25, 2016 2:10 pm


La chica-no-come-críos se agachó hasta ponerse a su altura. Pues luego le va a doler mucho la espalda. Plegó los labios ante el mote cariñoso y parpadeó un poquitín ante el contacto visual tan directo: quién sabe, lo mismo los prefectos también tenían capacidades parecidas a la de los basiliscos. No obstante, dicha cercanía consiguió que se relajase un poco: tal vez tuviese que ver que estuviese empezando a pensar que su cama era un lugar maravilloso y precioso. Oye, ¿y quién inventó las camas? volvió a prestarle atención cuando se presentó. Tras una rápida cuenta mental, April se dio cuenta de que la rubia le sacaba justamente seis años. Inconscientemente, arrugó ligeramente las cejas y dirigió la mirada hacia el suelo. Dicho descubrimiento le impuso algo respeto y, a la vez, le robó algo de energía. Jugueteó con los pliegues de su falda mientras se repetía que no era algo tan raro. Nacen bebés todo el tiempo: tan sólo había que ver el escuadrón suicida de su vecina. Tras unos segundos, volvió a buscar la mirada de la rubia. Las pestañas también las tenía bastante claritas.— Me gusta tu nombre. A mí me gusta mucho ganar. —Dejó caer dejando así más que claro su cabezonería. Tras una rápida mirada a la insignia de la Ravenclaw, April pareció recordar algo de golpe: o bastantes cosas. ¡Ah, vale, ella es la prima que amenaza con meterles en el cubo de la basura! intentó recordar más detalles. Esperaba que a ella no la tirase de cabeza por las escaleras. Chasqueó los dedos para luego señalarla con una sonrisita traviesa.— ¡Ya sé quién eres! eres la prima de la que Molly y James huyen para que no les tires de las orejas. A mí me gustan mis orejas. —Intentó defender dicha parte de su cuerpo con un tonillo bastante chiquitín. Dudó un poco sobre si decir lo siguiente: por supuesto, la duda le duró medio segundo.— Y la que dicen que se va a casar en no mucho con no sé quién. —asintió con la cabeza exageradamente. Supuso que con lo tiquismiquis que era esa chica, no querría que su boda se celebrase por la noche. Plegó los labios y alzó un dedo.— Ten cuidado, mi tita dice que el matrimonio es… —intentó recordar las palabras exactas.— ¡un arma consumista creada por la presión social! —no tenía del todo claro qué significaba aquello.

Victoire estaba hablando tan lento que se estaba empezando a perder entre sus palabras: se estaba distrayendo y le estaba entrando un poquitín de sueño. Volvió a pasarse las manos por sus orbes verdosos.— Nop, tú te enfadarás, ¡los profesores gritarán, dirán que en sus tiempos las cosas no eran así y me castigarán haciéndome limpiar unos trofeos raros! ¡luego se tomarán un cafelín y se olvidarán de mí! no es lo mismo. —concretó tranquilamente (aunque no paraba de mover las manos) haciéndole ver que, precisamente, no era cortita. Mmh, aunque de altura sí, aunque bueno, el pediatra dijo que pegaría un estirón bastante import… finalmente, volvió a centrar su atención en la prefecta. Decidió que, quizás, tenía un poquito de razón. Además, quizás sí que le inspiraba un poquitín de respeto. Llevó una de sus manos cerca de su propia boca pero no llegó a morderse las uñas. Mi madre dice que dormir mucho es malo para la memoria. No obstante, cedió un poquito.— Vale… me iré a dormir… —susurró con tono derrotado. Suspiró como si fuese el mayor drama de la historia. Bueno, el de día sí. Volvió a buscar la mirada azulada de la chica.— ¿Me acompañas, por favor? los pasillos son muy iguales… —Se quejó. Además, si no encontraba un dichoso baño, probablemente le sucedería lo mismo con la Sala Común. Para variar, la coleta le estaba empezando a dar dolor de cabeza: se soltó el pelo y colocó algún que otro mechón tras sus orejas. Justo en ese momento, recordó algo. Lo dicho, a April le gustaba ganar.— Victoire, ¿si cuando llegue a la Sala Común hay dos personas desconocidas dándose besos qué hago? —oye, quizás habían vuelto y a ella le iba a dar mucha vergüenza interrumpirles. Ladeó la cabeza con actitud inocente.— Mi madre dice que interrumpir a la gente es de mala educación, pero yo tengo que irme a mi habitación a dormir muuucho. ¿Rompo la regla del cole o la regla de… de… respeto? —Si es que las reglas siempre se le ponían en medio.


Already choking on my pride, so there's no use crying about it.


avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Hijos de Muggles

Volver arriba Ir abajo

Re: You can't run forever — V. [FB]

Mensaje por Victoire A. Weasley el Mar Jul 26, 2016 12:49 am

Las noches en las que le tocaba guardia nunca se le hacían largas, no obstante, en compañía de la pequeña, Victoire temía que las horas se le hicieran interminables. ISP, ISP, se repetía una y otra vez, verdaderamente convencida de que su peculiar estrategia funcionaría. Hasta se molestó en volver a mostrar su blanca y brillante dentadura.... Dicen que si sonríes, te salen menos arrugas. Y April le ponía fácil -aunque no quisiera- sonreír. Se sintió halagada al escucharla hablar bien de su nombre: en cierto modo, a ella también le gustaba. Sus padres, bajo su punto de vista, habían tenido buen gusto. Sin embargo, los detalles que pronunció después la castaña, inmediatamente provocaron que su bonita sonrisa desapareciera de la comisura de sus labios a la par que fruncía el ceño. Ouch, ¡cuántas arrugas le saldrían después por su culpa!—¿Co.. —articuló, no demasiado segura de si lanzar la pregunta por las consecuencias que ésta pudiera acarrear después—...conoces a Molly y James?Si te lo ha dicho es porque será verdad, idiota. Un ligero escalofrío, seguido de un pequeño temblor en el ojo derecho probablemente causado por un tic, se apoderaron de ella al imaginarse a esos tres juntos. Ugh. Ahora podía llegar a entender porqué esa pequeña con carita de ángel se había ganado un castigo durante su primera semana—. Espera, ¿qué? —Soltó casi automáticamente al escuchar la palabra "casar" y poco después, matrimonio. No podía creérselo, ¡de verdad que no! ¿Cómo podían pensar James y Molly que Victoire se iba a casar con...? No, no. Esperaba que no tuvieran en mente a la persona que ella tenía, puesto que ambos se habían molestado en ser muy cuidadosos para mantener la relación en secreto, aunque James... James lo había visto todo en el andén 9 y 3/4. Tendría que sobornarlo para que cerrara el pico de una vez por todas—. ¿Casarme, yo? Eso sí que es un buen chiste —disimuló, un pelín más nerviosa de lo normal. Sus primos, en concreto, James, eran unos liantes y... y... y... cuando los viera, se enterarían. Les haría la vida imposible, en términos de prima cabrona, claro—. Oye, ¿qué más te han contado mis primos sobre mí? —dejó caer por curiosidad y, por qué negarlo, para obtener información valiosa. Al final el encuentro con la leoncita serviría de algo.

Victoire, deja de distraerte y pon los pies sobre la tierra de una vez. Esa niña está arruinando tus planes. No quiso entrar a hablar sobre cómo reaccionarían los profesores si pillaban a April porque, por lo poco que estaba viendo, ya podía intuir que sacaría algún otro tema para hacerse con ella. Ahora está la idea de dejar que la niña revoloteara por el castillo unos minutos más le resultaba tentadora con tal de poder escucharla hablar y ver qué decía sobre ella. Menos mal que no tuvo que insistir demasiado para que aceptara ir a la cama. ¡Menos mal! —Tranquila, April. Tranquila —se limitó a decir, intentando poner orden a tanto alboroto y tanta verborrea, sin saber lo que le diría después. Si es que los niños pequeños necesitaban ayuda para ordenar sus ideas—. Te acompañaré a la Sala Común, ¿de acuerdo? Está aquí  al la... —Vale, no, mala idea. Desconocía completamente cómo lo hacía, mas la joven ya había conseguido, de nuevo, salir con una de sus asombrosas ocurrencias. ¿Dos chicos besándose? ¿Pero qué películas veía aquella niña? La semi-veela emitió una pequeña carcajada nerviosa mientras se cepillaba con la mano derecha el pelo. Y ahora qué se suponía que debía decirle. Lo peor de todo era que se imaginaba a sí misma en esa situación, siendo la chica a la que estaban besando, por supuesto, y... Agh. No sabría bien bien qué querría que hicieran al respecto—. Para empezar, no creo que haya nadie a estas horas besándose, y menos en la Sala ComúnPorque ahí no se puede tener ni una pizca de privacidad, querida, le faltó decir. No. Realmente no creía que la situación que le planteaba la castaña estuviera pasando en aquel mismo momento—. Pero... en el hipotético caso de que te encontraras a alguien así, en ese estado, te aconsejaría que entraras en la sala haciendo el menor ruido posible. Estarán bastante... distraídos, por lo que no les interrumpirás ni nada parecido —sostuvo. A pesar de que no las tenía todas con ella, trató de mostrarse firme y segura con lo que decía—. Y ahora... pongámonos en marcha, ¿si? —Se apresuró a decir, incorporándose y colocando una de sus manos sobre el hombro derecho de la muchacha. A ver si era capaz de recuperar el control de la situación—, que como nos vean a las dos aquí hablando al final quien se llevará la bronca seré yo.



The light behind your eyes
Never let them take
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: You can't run forever — V. [FB]

Mensaje por April E. Goldworthy el Mar Jul 26, 2016 3:30 pm


No entendió del todo el motivo por el que a Victoire estuvo a punto de darle un infarto tras una revelación que, según April, era bastante normal. Frunció un poco los labios al ver uno de sus ojos temblar: se llevó la mano al suyo propio porque seguro que eso debía molestar un poquito. Supuso que sus primos eran su boggart. Se rascó ligeramente el cuello sin saber qué decir: más que nada, porque si le daba un infartito dudaba mucho tener la suficiente fuerza como para llevarla a la enfermería.— Síp. Tu prima se parece a ti cuando arruga la frente: y lo hace bastante a menudo. —oye, ella ante todo era sincera. Porque Molly fuese muy maja, se enfadaba con bastante facilidad. Observó a Victoire: la prefecta seguía distraída. April empezó a pensar que había tenido una revelación sobre el próxima hecatombe. Se encogió de hombros: tampoco lo terminaba de entender porque ella era muy tranquilita e inofensiva.—  Y a tu primo no le gustan las barcas: nunca le llevéis a Hyde Park. —aconsejó con toda su cara. Jope, ella sólo quería proteger la integridad de las barcas de Londres. Al parecer, a Victoire no le hacía mucha gracia eso de la boda: tendría que comentarle al clan-plaga Weasley que se iban a quedar con ganas. Se lo pensó mejor: eran demasiados, lo mismo no salía viva de esa. ¡Y todavía no había visto un hipogrifo de esos!— ¡Muy bien! no te cases, el matrimonio tiene muuuuuchas cosas feas: —que se lo dijesen a su madre. Extendió la palma de su mano y cogió aire tal y como si fuese a enumerar todas.— pierdes tu apellido y eso no justo porque a mí me gusta mi apellido, —Cerró uno de sus dedos. Parecía estar dando un discurso sobre la importancia de mantener limpios los océanos.—  el novio tiene que esperar a la novia y a mí eso no me gusta porque yo no quiero llegar tarde. —Cerró otro dedo. No se le ocurrió ningún otro motivo: no estaba en su noche más ingeniosa. No obstante, la última pregunta de Victoire sí que le permitió ser bastante espabilada. Sonrío encantadoramente y alzó ambas manos como si fuese inocente.— Mi madre dice que no hay que decirle a nadie los secretos que te cuentan, ¡no me hagas romper una regla, Victoire! —April siempre había tenido cierta habilidad para darle la vuelta a cada situación.

La prefecta no parecía creerse la situación que, en la cabeza de April, no era tan imposible. ¡Ella lo había visto! o bueno, casi. Además, estar a esa hora en la Sala Común también está prohibido. Para la leona, aquel motivo era una excusa bastante buena para que las personas desconocidas aquellas estuviesen ahí.— Pero... —Pese a que pretendía exponer sus argumentos, optó por no hacerlo cuando Victoire siguió hablando. Conforme la casi-adulta posó una de sus manos sobre su hombros, April se dejó ligeramente llevar por los pasillos. Aunque había un pequeño problema en el plan de la rubia. Alzó la cabeza en busca de la cara de Victoire.— Pero yo no sé hacer el menor ruido posible. —Y aquello era bastante cierto. Ladeó la cabeza: quizás por eso siempre la regañaban a ella en vez de Kelly en el colegio. No obstante, tras las últimas palabras de Victoire, decidió intentar hablar un poquito más flojo. No quería que regañasen a la prefecta por su culpa.— Tus primos dicen que una vez te echaron pasta de dientes en el pelo y tierra en el champú, —susurró. Decidió que eso, en verdad, no era un secreto. Empezó a andar un poquito más rápido mientras intentaba hacer memoria.— que eres un poco pija, —prosiguió tranquilamente. Demasiado directa. Observó las paredes intentando  encontrar ella misma la Sala Común.— que el niño ese que es tu novio ya es como de la familia, —Síp. Recordaba que habían hablado con bastante cariño del niño aquel. Pareció cansarse de andar rápido y empezó a intentar dar las zancadas más grandes que le fueran posibles.— que eres muy guapa y que eres muy buena prima. —y aquello tampoco se lo estaba inventando. Volvió a mirar a Victoire y se encogió de hombros.— Aunque yo ya sé que eres buena, porque en vez de llevarme con los profesores estás evitando que me castiguen y me estás acompañando a la Sala Común para que no me pierda. —y tampoco la estaba peloteando, simplemente estaba diciendo, como anteriormente, la verdad. Empezó a andar más rápidamente para luego darse la vuelta e intentar andar de espaldas: probablemente la caída estaba al llegar. Nuevamente, cambió de tema como si nada.— ¿Y tú también estás distraída cuando estás con tu novio? —oye, que si no había conversación de por medio se aburría. April pareció darse cuenta ella solita de que aquella era una mala pregunta. Plegó los labios y negó con la cabeza con ímpetu.— ¡Olvida eso! cuando salgas de aquí deberías ser… policía. Se te da bien atrapar a los niños. —para variar, dijo lo primero que se le pasó por la cabeza.


Already choking on my pride, so there's no use crying about it.


avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Hijos de Muggles

Volver arriba Ir abajo

Re: You can't run forever — V. [FB]

Mensaje por Victoire A. Weasley el Sáb Jul 30, 2016 6:17 pm

De verdad que intentó mantenerse firme, pero April era demasiado graciosa como para no reirle las gracias. En cierto modo, Victoire tenía sentimientos encontrados hacia la pequeña: por una parte, un pelín de tirria, porque se suponía que iba a ser dura con ella y no lo estaba consiguiendo, y por otra, algo así como... ¿ternura? por su encantadora forma de ser. Además, que le contara trapos sucios sobre sus primos también le hacía ganar puntos positivos. O eso creía—. Ya veo, ya... —murmuró pensativa, asintiendo a todo lo que decía la castaña. Lo cierto era que al escucharla se daba cuenta de los pequeños detalles que la rodeaban y, que hasta ahora, no había visto—. Bueno, lo de llegar tarde es relativo... es una tradición, sí, pero tampoco hace falta que tardes mil horas en ir a la iglesia —explicó, por si le valía de consuelo—. Y lo del apellido creo que tiene arreglo, aunque no estoy segura de ello —comentó mientras ambas echaban a andar por los pasillos, tranquilamente. Al final, a pesar de que le hubiera costado un poco, se la estaba llevando a su terreno. Rió ante la última frase de la leona, asombrada. Qué lista era cuando quería la petarda—. Hombre, ya has roto un par de reglas, ¿no? —replicó Victoire, arqueando una de sus cejas—, por una más no pasará nada. Te prometo que no se enterará nadie —aseguró. Mentirosa. La información privilegiada de la Gryffindor le vendría más que bien para arreglar algunos asuntillos con sus queridos primos. Vamos, ya podía comenzar a idear su plan de venganza para las próximas veces que se los encontrara.

La sala común no estaba demasiado lejos de aquel pasillo, aunque, para los nuevos, podía ser un poco complejo el tener que encontrarla. Supuso que April se sabía el camino de ida y vuelta a la perfección, puesto que se la imaginaba más de una vez saliendo a hurtadillas de sus aposentos. Intuía que tendría trabajo que hacer a lo largo del curso, puesto que se olía que aquella no sería la primera vez que se verían las caras. Por suerte -o no-, aquel era su último año en Hogwarts y, después, podría olvidarse de la tarea que le había sido encomendada. Era prestigiosa, sí, pero el hecho de no tener que ejercer nunca más de prefecta le quitaría un peso de encima—. ¿No sabes ser silenciosa? —preguntó a la par que continuaban por el pasillo, acercándose cada vez más al punto al que se dirigían—. El truco está en imaginarte que eres una espía y que no quieres que te descubran. Puedes caminar de puntillas si vas con zapatos o ir descalza para hacer menos ruido, y luego, pues... intenta no abrir la boca —dijo, imaginándose a sí misma en escena. De hecho, alguna vez había recurrido a esos pecualiares andares, sobre todo cuando salía a escondidas de su casa -que sí, para ella era un sacrilegio porque era demasiado obediente, pero eso no quitaba que hubiera pecado-. No era tan difícil. Se paró de golpe en cuanto la niña empezó a desvelarle los secretos más preciados de sus primos, tal y como le había sugerido hacía unos minutos. Así que le habían echado pasta de dientes en el pelo, ¿eh? Ahora entendía por qué había despertado como si tuviera un nido de ratas en la cabeza. Y lo de la tierra era... peor aún. Con razón llevaba semanas lavándose el pelo y sintiendo que, en lugar de conseguir su propósito, que era tenerlo limpio, se le ensuciaba más. Malditos James y Molly y todos los demás implicados. No se cansaría de maldecirlos una y otra vez. Sin embargo, por mucho que quisiera hacerlo, no pudo. Sobre todo porque lo que dijo después hizo que prácticamente se atragantara y empezara a toser—. ¿Qué? ¿D-distraída? —incluso le temblaba la voz—. N-no tengo novio —dijo en voz alta, intentando sonar firme. Que sí, que estaba saliendo con Teddy, pero... si los demás lo sabían, se meterían en problemas—, así que ya puedes estar diciéndole a James que se deje de tonterías la próxima vez que le veas —aprovechó. A lo mejor, si convencía a April de que estaba soltera, su primo la dejaría en paz—. Y no, no voy a ser policía. Quiero ser auror. Creo. Pero eso da igual ahora —confesó, un pelín molesta y ofendida (consigo misma, por ser tan idiota). La vena simpática de antes estaba tornándose un pelín más borde. Sin más dilación, volvió a empujar con cuidado a la pequeña para ponerse en marcha de nuevo—. Dejemos ya la cháchara, ¿quieres? Es tarde —bramó, notablemente más disgustada—. Y deberías estar durmiendo, que aún eres demasiado pequeña para estar despierta a estas horas.



The light behind your eyes
Never let them take
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: You can't run forever — V. [FB]

Mensaje por April E. Goldworthy el Dom Jul 31, 2016 11:46 pm


Sus argumentos no terminaron de persuadirla. El velo ese tiene que picar un montón. Arrugó la nariz mientras seguía escuchando los argumentos de la prefecta: en aquellos instantes, como su madre solía decir, April tenía carilla de pocos amigos. Su tita decía que el matrimonio era un arma. Y, por lo recordaba de aquellas fotos, su padre y su madre parecían haber sido felices en su noviazgo. Negó con la cabeza repetidamente para luego estirar las manos y observarlas.— No me convence. ¡Y tampoco me gustan los anillos! tengo los dedos muy finitos y se me escurren. ¡Pero tampoco quiero que me aprieten! —no obstante, siguió erre que erre con sus argumentos de presidenta del consejo escolar. Jugueteó con sus dedos con actitud distraída: hizo chocar el pulgar con el corazón. Y si el vestido es blanco con sólo salir a la calle ya se mancha. Las siguientes palabras de la rubia fueron suficientes para que su mirada volviesen a iluminarse. Oye, su madre también le decía que había que aprovechar las oportunidades. Aunque si ese algo implica portarte mal quizás… ignoró sus pensamientos. Se encogió de hombros y alzó ambas cejas mientras se reía ligeramente.— Vaaaaaale, te haré caaaaso… —pronunció dicha afirmación como si no le quedase otro remedio. Se tuvo que morder la punta de la lengua para no seguir riéndose. Más que nada porque acabaría despertando a todo el mundo. Y eso de despertar a un fantasma todavía no terminaba de darle mucha confianza.— … pero porque me lo has dicho tú, ¿eh? —Sí, sí, segurísimo. En verdad quería incordiar un poquitín: no podía evitarlo. Siguió escuchándola mientras iban en busca de Sala Común perdida. Todavía no terminaba de entender porqué se le llamaba común si los tenían separados: se parecía a cuando hacían equipos en la clase de educación física. Nuevamente, volvió a hacerle caso: se encargó de que todo sus peso recayese sobre la punta de sus pies para ir de puntillas. También caminó a pasito de caracol hasta que Victoire pronunció su última frase. Oh, otro oficio descartado. La miró de reojo.— Victoire, si tengo que estar callada no creo que tenga futuro en eso de ser espía… —Qué dura era la vida de aquellos que querían comunicarse. Suspiró pesadamente y dramáticamente: demasiados requisitos previos para ser espía.

Iba a seguir hablando (…como siempre) pero el temblor en la voz de Victoire causó el suficiente desconcierto en ella como para quedarse callada. Se mordió el interior de la mejilla izquierda: no tenía ni idea de si Victoire tenía, novio, novia o novios. No le gustaba la sensación que tenía cuando Victoire se ponía a gritar. Se puso algo nerviosa.— Tu primo habla a la vez que yo y creo que le gustan mucho las tonterías, así que no creo que eso tenga futuro. —emuló la expresión que había usado anteriormente. Victoire había dejado de sonreír: April, como resultado, apretó los labios. El ligero empujón que le dio, fue suficiente para que April comenzase a andar a paso rápido y sin decir nada. Centró la mirada en sus zapatos mientras caminaba. Jugueteó con la goma del pelo que rodeaba su muñeca mientras pensaba. Quizás aquel era un tema delicado: quizás estaba peleada con su novio o su lo que sea. Quizás, más que cabreada, estaba triste. Al principio de todo, su madre solía estar muy triste después de cada pelea. Tironeó de la goma del pelo. Quizás se lo había recordado y por eso le había sentado tan mal. Apartó la goma de su muñeca y empezó a jugar con ella entre sus manos. Tenía sentido que si a ella no le gustaba pensar en ciertas cosas, al resto del mundo le sucediese lo mismo. Poco importó que fuese una simple deducción de entre mil posibilidades, porque ya estaba completa y absolutamente fundida en ella. Se paró de golpe.— Victoire… —llamó. Quizás era cierto eso que decían en las pelis de miedo: quizás, cerca de las tres de la mañana siempre pasaban cosas malas.— no te enfades con tus primos, las familias rotas no te hacen sentirte bien. —murmuró lentamente. Y en aquella ocasión, no era sólo su madre quién sabía eso. Se colocó un mechón de pelo tras la oreja: no pareció darse cuenta de que repitió varias veces esa acción. Las familias rotas no te hacían sentirte bien no porque no tuviesen futuro, sino porque, por momentos, creaban un presente amargo. Volvió a mirar al suelo: pasó su zapato sobre una mancha imaginaria.— Y no te pongas triste, cuando lloras cuesta respirar y es una sensación muy fea. —No se le ocurrió una manera mejor de explicarlo. Victoire tenía razón: era demasiado pequeña para eso. Siguió intentando limpiar esa mancha imaginaria. Alzó la mirada lentamente: justo entonces, localizó la Sala Común desaparecida en combate. Alzó una mano para señalar dicha habitación.— ¡Mira, mi casi cama! voy a dejarte seguir cazando niños traaanquila. —Y tras eso, omitiendo el tono diferente anterior y como si nada, volvió a caminar (o a casi correr) dirigiéndose a dicha sala.


Already choking on my pride, so there's no use crying about it.


avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Hijos de Muggles

Volver arriba Ir abajo

Re: You can't run forever — V. [FB]

Mensaje por Victoire A. Weasley el Miér Ago 03, 2016 2:39 am

Por unos momentos, se hizo el silencio, cosa que le pareció increíble; y más sabiendo cómo era la muchacha. La mismísima April había dejado caer que eso de mantener el pico cerrado no se le daba demasiado bien, pero, al parecer, sí que podía llevarlo a cabo cuando las cosas se ponían serias. Tan sólo hizo falta que Victoire -a pesar de que no quisiera- sacara su carácter para que ésta parara de hablar. Y aquello la sorprendió, pero también hizo que se sintiera culpable.

¿Culpable? ¿Por qué? Porque la pobre niña no tenía culpa de lo que le pasa o dejara de pasar ni de lo que sus primos hicieran. Era sólo eso: una niña ilusa, que se emocionaba explicando cosas, dando su opinión; viviendo aventuras. Se suponía que Victoire era mucho mayor que ella y responsable, mas había dejado que la situación en sí, el cansancio y los nervios (o más bien, la vergüenza) de una adolescente que aún no sabía qué era lo que quería se apoderaran de ella. "No te enfades con tus primos, las familias rotas no te hacen sentirte bien", salió de la castaña. Familias rotas. ¿Rotas? Para empezar, su familia distaba bastante de estar rota, pese a todos los problemas que pudieran crearse, como era normal. Lo que dejó casi asombrada a la semi-veela fue que una jovencita tan pequeña y risueña como la leona fuera capaz de decir eso. Familias rotas; palabras mayores. Desde luego, la castaña había demostrado que, aparentemente, no era tan inmadura como creía. Al menos no para algunas cosas.

Está bien, no te preocupes —dijo, en un tono de voz más calmado. Por Merlín, ¿qué iba a hacer la pobre April? Si era un cacho de pan. O casi, si no se le tenían en cuenta las posibles trastadas que haría durante el resto de su vida... aunque, pensándolo bien, tampoco la conocía tanto como para afirmar aquello—. Tranquila. No estoy triste —afirmó, clavando sus ojos en los de Goldworthy. No quería que la muchacha se sintiera mal; además, no tenía ningún motivo para hacerlo. Ambas estaban bien; Victoire estaba bien, sólo que a veces no tenía tanta paciencia como debería y se lo había hecho saber a la pequeña—. Estoy contenta porque te estás portando mejor —bromeó, intentando mostrarse más animada—, además, te he conocido y... —Estuvo a punto de decir algo muy... ¿cursi? no obstante, no pudo, puesto que en un abrir y cerrar los ojos, la niña echó a correr. Joder, Joder, ¡qué rápido iba!—. ¡Eh, eh! —empezó a gritar, a pesar de que no quería alzar la voz. No era la hora ni el lugar indicado—. ¡Espera! —prosiguió mientras trataba de seguirle el ritmo.

Logró alcanzarla, aunque con bastante esfuerzo. Se notaba que no estaba en forma; tengo que apuntarme a un gimnasio de esos, pensó. Volvió a colocar una mano sobre el hombro derecho de April mientras, con la respiración agitada, cogía aire. Menuda carrerita—. No puedes correr por los pasillos, ¡y menos a oscuras! —rechistó. Parecía que el "no puedes" era la frase más famosa de aquella noche. Escúchate, Victoire; parece que no hayas sido nunca una niña—. Podrías tropezar y hacerte mucho daño, y luego en la enfermería se pasa bastante mal... no te recomiendo que vayas —Se dio cuenta de que, como antes, estaba empezando a ponerse en la piel de la prefecta... estricta que se había obligado a ser, y que con la querubina que tenía delante, no encajaba. Así pues, decidió relajarse; April, al fin y al cabo, también se lo merecía—. Además, habíamos quedado en que te acompañaría hasta la sala, ¿no? ¿Es que tan pronto quieres perderme de vista?



The light behind your eyes
Never let them take
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: You can't run forever — V. [FB]

Mensaje por April E. Goldworthy el Vie Ago 05, 2016 12:54 am


Sería estúpido negar que huyó un poquitín. La conversación había tomado un rumbo feo y aquella era la forma más sencilla de volver a la escena anterior. El suelo, para su desgracia, resbalaba bastante: de hecho, una de sus piernas llegó a descender más de lo debido hacia al suelo. Si no se comió el suelo fue porque buscó apoyo en la pared: aquello tuvo como efecto colateral darse un golpe relativamente fuerte en el dedo anular. Cerró los ojos fuertemente mientras movía toda la mano siniestrada de arriba abajo. Pues como me amputen el dedo sí que no me puedo poner anillos. Arrugó la nariz ante dicho pensamiento: más que nada porque prefería llegar a los treinta sin amputaciones de por medio. Escuchó los pasos de Victoire, abrió los ojos y centró la mirada en su propia mano.— Oye, el suelo resbala mucho, ¿quién lo friega? quiero darle la enhorabuena. —preguntó con toda la seriedad del mundo. Oye, que ella tenía curiosidad por todo. Aunque quizás lo hagan con magia. April todavía no terminaba de pensar como una bruja. Intentó doblar el dedo casi caído: ejecutó dicha tarea a la perfección. Agradeció no tener que escribirle una carta a su madre contándole que ya se había lesionado. Volvió a escuchar el regaño de Victoire mientras fruncía ligeramente los labios. No puedes ir a investigar, no puedes correr, no puedes salir de la Sala Común a partir de cierta hora, no puedes ir al resto de Salas Comunes, no puedes ir al Bosque Prohibido, no puedes….— ¿Hay aaaalgo que se pueda hacer en este colegio? —La pregunta se escapó de sus labios con un tono de voz a medias entre quejica y somnoliento. Somnoliento porque a ese paso lo único que iba a poder hacer sería quedarse sentada sobre la mesa de la Sala Común. ¡Y seguro que ni eso!

Abrió la boca para preguntar si se podía usar el campo de Quinosequé para jugar al volleyball, pero, al final, de su boca acabó escapándose otra pregunta bastante diferente.— ¿Tu primera palabra fue «no»? —cuestionó con toda la candidez del mundo. Jope, es que la soltaba con bastante facilidad. Parpadeó un poquitín y sonrío con todo el encanto que almacenaba para hacerle ver que no quería cabrearla ni incordiarla con la pregunta: sólo conocerla un poquitín más. Aquello también demostraba que April había alejado de sí misma la situación anterior.— Nop. No quiero perderte de vista. ¿La expresión te quiero en mi vista no existe, verdad? —Aquello era más bien una pregunta retórica. Se respondió a sí misma negando con la cabeza. Se encogió de hombros despreocupadamente.— ¿Puedo verte durante todo el año? —Pese a que era un hecho que evidentemente sucedería, el trasfondo de la pregunta era bastante más profundo. Su madre también solía decirle que se camelaba al mundo sin darse cuenta. Oye, Victoire, pese a las regañinas, había sido bastante buena con ella. Lo mismo también podía enseñarle a silbar. No tardó en darse cuenta de que estaban paradas: elevó la mirada hacia Victoire para luego señalar su propio hombro con sus propios ojos. Antes siempre habían comenzado a andar con un pequeño empujoncito. Dudó durante un instante, pero tras ese momento de duda, buscó una de las mangas de Victoire para darle un pequeño tironcillo: acto después, la soltó y comenzó a andar hacia delante. Le había dicho que se estaba comportando mejor, así que ahora se comportaba como una prefecta.— Te pareces un poquito a un personaje de una serie de sirenas. Ella también es muuuuuuuuy perfeccionista y muy guapa. —comentó de la nada. La miró de reojo buscando descubrir algo. Quién sabe, lo mismo la actriz esa llevaba una doble vida o algo así. No tardaron mucho en localizar la entrada de la Sala Común y conforme la vio, April se pasó ligeramente la mano por los ojos: en verdad, sí que estaba un poco cansada. Esperaba que, como venganza, Romana no le hubiese robado el colchón. Volvió a mirar la prefecta.— Prometo irme derechita a la cama y no intentar empezar una conversación con mis compañeras, aunque me apetece bastante. ¡Pero no lo haré! tampoco me taparé del todo porque esa colcha pesa más que yo. ¿Puedo decirle a la directora que…? —decidió que, quizás, estaba volviendo a hablar demasiado. No supo como despedirse de Victoire: se mordió un poquitín el interior de la mejilla. Alzó la mano y la movió de un lado para otro en un gesto de despedida. Evidentemente, con respecto a sus palabras, dijo lo primero que se le pasó por la cabeza.— Si te resbalas intenta pegarte a la pared: sirve. —comentó mientras asentía con la cabeza. Sí, sí, prefecta total.


Already choking on my pride, so there's no use crying about it.


avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Hijos de Muggles

Volver arriba Ir abajo

Re: You can't run forever — V. [FB]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
PERFIL
BAÚL
RED FLU
Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.

nuestros afiliados

Afiliados Elite (8/28)

Afiliados Normales