JULIO DEL 2025.
Los mortífagos se han hecho con el poder de Reino Unido e Irlanda, muchos han tenido que huir para salvar sus vidas pero otros han caído en sus garras sin poder evitarlo. El Mundo Mágico ya no es igual, pero una nueva puerta se abre ante los Prófugos en Australia, un país dónde todo es al revés, ¡y nunca mejor dicho!

Únete a nosotros y se parte de la historia.
¡callejón digon!
Últimos temas
» We might not make it home tonight — James.
Vie Ago 26, 2016 2:23 am por James S. Potter

»  Trying to save us ✖ Stavgård, S. [FB]
Jue Ago 11, 2016 11:15 am por I Solemnly Swear

» Nishikigoi | Priv
Mar Ago 09, 2016 3:58 am por Ryuunosuke Ihara

» Tonight is ours // Caleb
Sáb Ago 06, 2016 12:48 am por Alec W. Grayson

» Shut down the streets // Amelia
Vie Ago 05, 2016 11:51 pm por Alec W. Grayson

» A little talk between sisters || Bianca
Vie Ago 05, 2016 6:40 pm por Emma N. MacMillan

» Love is in the air — Priv
Vie Ago 05, 2016 1:00 pm por Raleigh I. Kyagaros

» You can't run forever — V. [FB]
Vie Ago 05, 2016 12:54 am por April E. Goldworthy

» First day of my life - Chasegine [Flashback]
Miér Ago 03, 2016 6:22 pm por Chase Wood

» Viaje de vuelta - Flashback [Chasegine]
Miér Ago 03, 2016 3:11 pm por Chase Wood

vociferadores
TRES AÑOS EN LÍNEA
Hoy, 15 de Junio, cumplimos tres años en línea. Muchas gracias a todos por haber estado ahí con nosotros día tras día, apoyándonos y sacando lo mejor del foro. ¡Por muchos años más!
PRIMER ANUNCIO
Ya está online el primer anuncio después de la remodelación. Para leer más, pulsa aquí. Agradeceríamos la colaboración de los usuarios en el tema.
FAMILIAS PURAS REINO UNIDO
A partir del día de hoy (19-07-16) no se permite la creación de más familias puras en la zona de Reino Unido e Irlanda. Todos aquellos que estuviesen registrados antes del día señalado, sí podrán ser familia pura si así lo desean.

Para las búsquedas: si los personajes búscados llevan el mismo apellido que tu personaje (familia pura) podrán registrarse, si llevan otro apellido diferente (pero también de familia pura) deberás cambiarlo a mestizo o eliminar la búsqueda hasta que admitamos nuevas familias puras.
¡novedades!
administración
I Solemnly Swear es un foro ambientado en el mundo creado por J.K. Rowling, en especial en la tercera generación. Todos los datos aquí escritos pertenecen a la administración y a sus usuarios, cualquier copia parcial o completa será denunciada.

Diseño hecho por Theodore H. Nott, salvo el perfil, que fue creado por Skye para el foro. Las tablillas han sido creadas por y para el foro, no se permite su modificación o utilización fuera del foro.

créditos

Each day...each night | Priv

Página 3 de 5. Precedente  1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Each day...each night | Priv

Mensaje por Kaoru Reed el Vie Oct 02, 2015 12:17 am

Recuerdo del primer mensaje :

Viernes 20 de Diciembre, 2024.



Una sola vez habían conversado, una noche en la que ella subió al Noctámbulo y ambos charlaron durante el recorrido siempre ajetreado del autobús, hasta que un mago de mayor edad solicitó con su varita el servicio del vehículo pero no para subir. Ese fue el fin de la charla, cuando con suma molestia el desconocido –al menos para el conductor– exigió a la chica que bajara rápido para volver a casa. Dahlia, se había presentado con ese nombre y también compartieron otros datos básicos. Así fue como supo dónde buscarla y en que horario encontrarla.

Él rotaba turno en el trabajo, por eso en ocasiones se encontraba libre durante el día y a veces por la noche. Era tarde y en un par de horas debía iniciar su ronda nocturna, pero tenía algo importante que hacer antes de partir, era un capricho y lo sabía ¿pero qué importaba? Su curiosidad era grande y la iniciativa implacable.

Todo listo. Se dijo y dirigió sus pasos hacia la librería que llevaba rato observando. Hildr justo salía ¿iría directo a su casa? Con la duda en los labios y bajo una falsa apariencia chocó con el hombro de ella, aprovechando el tráfico de magos y brujas que se disponían a desalojar Diagon. –Disculpe– dijo con falsa voz y sin mirarla, pasando de largo. Pero, algo había caído al suelo, a los pies de la joven castaña. Un pequeño sobre negro que siguiendo el perfil del común vociferador empezó a llamar por su nombre a la chica, desde el suelo y con una vocecilla femenina. Dentro guardaba una nota igual en papel negro, impregnado con dulce aroma a chocolate. Muda por supuesto:

Mensaje:

Diario cruelmente invades mi cabeza,
culpa entera de tu lengua y tu belleza.
Humedezco a solas chocolates y fresas,
¿Quieres morder conmigo una cereza?





c&a:

Hit me!:

If the time is over:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Otros empleos

Volver arriba Ir abajo


Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Kaoru Reed el Sáb Dic 05, 2015 7:23 pm

Vaya, con que esa es la magia del huevo.– comentó pausando un segundo y sin dejar de mirar la mezcla puso una ceja en alto. Costaba creer que un simple huevo pudiese influir en más de una cosa a la vez. Luego asintió dos veces, contento de que la castaña cediera a alimentar la inmensa curiosidad que ella le despertaba, sin saber Dahlia lo estaba acostumbrando a las respuestas afirmativas, el día que le diera un rotundo “no” seguro algo drástico pasaría. –Genial, si tu respondes, yo respondo.– aunque no estaba muy seguro de que ella quisiera saber algo sobre él –Debido al trabajo me muevo bastante en el lado muggle, después de tanto tiempo he hecho una que otra amistad decente.– comentó distraídamente, seguía moviendo la mano pero su cabeza intentaba encontrar una forma de… triturar la manzana. No estaba preparado para eso.

¿Alguien te ha dicho que te ves linda cuando infl…as las mejillas… terminó la frase en su mente, le había tomado por sorpresa el que ella tuviese algo que pedirle, especialmente tan repentinamente y que la entusiasmara lo suficiente como para pausar la preparación de la tarta. Intermitente la siguió con la mirada así que no se dio cuenta de inmediato que se trataba de una cámara fotográfica. –¿…manzana?– preguntó sin entender, pero al decirlo recién volteaba hacia la squib por lo que seguramente la cámara lo capturó con expresión de incomprensión. Inmóvil se quedó aunque claramente ya era tarde, Kaoru parpadeó e inesperadamente fue sintiendo cómo un muy peculiar calor ascendió hasta sus mejillas. No es que le apenaran las fotografías en sí o que le preocupara el haber salido con cara de bobo en la que acababa de tomarle, sino que el hecho de que justamente ella quisiera una fotografía de él fue una tremenda sorpresa para el alma del mago, viciosa de esa chica.

Detenerse a pensar que Dahlia ya lo tenía meditado no le ayudó a volver a la normalidad, por lo que en la siguiente foto seguro el color sería evidente, claro que esta vez si pudo prepararse y la sonrisa que ya había puesto se acentuó al sentir que su maestra le pegaba una mejilla. Por si fuera poco la “manzana” que de ella escuchó consiguió hacerlo reír, si era una cámara muggle eso podría significar un problema por la cuestión del movimiento, pero si era mágica seguro que había quedado decente. Supuso que sería lo último, pues a pesar del aspecto de la cámara no imaginaba a la familia de la chica tolerando que su hija usara algo muggle, se notaba que la tenían bien vigilada.

Es la primera vez que escucho que alguien utilice… ¡Manzana! al tomar una fotografía.– comentó divertido, aplicando exceso de alegría en la mención de la fruta. Ya no sabía si reía de sí mismo, de ella,  o de ambos. –Bien, tengo mi primera pregunta…– eso dijo, pero en realidad no conseguía decidir qué de todo preguntar primero. Quería preguntarle sobre el beso que le dio en la librería pero… no parecía lo más prudente. Tuvo que dejar esa gran duda a un lado. –¿Alguna vez te has enamorado?– levantó la mirada al techo, pensativo y cuando la redirigió hacia Dahlia fue para hacer otra pregunta, menos entrometida, claro. –¿Crees que aplastarla con un vaso funcione? Primero la partimos y en… algo ponemos los trozos antes de machacarla…– o de intentar hacerlo. Al ir explicando simulaba los movimientos con las manos, como si tuviera ya un vaso entre las manos. Tenía el presentimiento de que no sería suficiente, no si se querían las manzanas echas puré.

Estamos en el límite de Londres mágico, mis vecinos de atrás son muggles y en ocasiones me prestan… ¿electricidad? Pero no sé qué se utiliza para… triturar manzana…– explicó mientras veía detenidamente las manzanas, tomó una y giró para ver todas las puertas que formaban la alacena de la cocina. Obviamente su vista no atravesaba madera pero con suerte recordaba algo que pudiese tener guardado y que fuese de ayuda. No es que se hubiese olvidado de la pregunta que le había hecho, pero podía trabajar e curiosear en la vida ajena al mismo tiempo.


Última edición por Kaoru Reed el Dom Feb 21, 2016 6:37 am, editado 1 vez





c&a:

Hit me!:

If the time is over:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Otros empleos

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Dahlia H. Cáech el Dom Dic 06, 2015 8:45 pm

Amistades en el lado muggle sonaban bien, ella no contaba actualmente con ninguna. Con suerte había visto a muggles de lejos pero no mucho más, jamás algo parecido a llevar una relación que valiera la pena con ellos. Se distrajo rápidamente por la búsqueda de la cámara y luego de capturarlo, casi por sorpresa, se acercó a él para hacerse una foto en conjunto. Esas y todas las que tomara ese día las iba a atesorar por siempre.

Subió la vista pues escucharlo reír le hacía feliz a ella también, aparte de la felicidad que ya se cargaba por todo lo que estaba viviendo. La sorpresa le sobrevino al lograr vislumbrar algo de color que quedaba en las mejillas del hombre, pero ya le había quedado claro hace días que no era timidez lo suyo así que no estaba segura de la razón. Infló las mejillas de nuevo cuando él imitó su emoción al decir su fruta favorita—. Es más divertido así, ¡Tienes que decir una palabra de algo que te guste! Ya sé que soy especial —se defendió aunque él no la estaba atacando—. Por cierto, ¿Tienes calor? —preguntó apuntando su propia mejilla para explicar la pregunta que acababa de lanzar.

Al escuchar que al fin el chico tenía una duda se quedó a la espera de la misma luego de un breve asentimiento y cuando la consulta le llegó por un segundo se confundió. ¿No era más normal preguntar si había tenido novios? Meditar en eso le hizo perder la oportunidad de responder en el acto y cuando Kaoru mencionó la idea de aplastar la manzana con un vaso ella asintió algo dudosa mientras miraba sus movimientos—. Podría funcionar… ¿Tendrás un rallador? Al menos nos serviría para poder cortarlas más finas antes de aplastarlas… Yo no tengo tanta fuerza —negó con la cabeza aunque la pregunta personal revoloteaba en su mente todavía.

Los muggles usan algo llamado… Batidora… O picadora, ya no recuerdo, pero tiene una cuchilla al final que muele todo —intentó explicar aunque no tenía muchos deseos de salir todavía de esa casa. Estaba disfrutando de lo que era estar ellos dos a solas—. Sobre tu pregunta, si estuve enamorada… Una vez, ya han pasado como tres años y algo —su sonrisa se volvió nostálgica un segundo, pero luego se dispuso a buscar las manzanas. Prefería no recordar lo triste que había sido el final de todo—. Luego de que termines de poner la harina en la mezcla, deberíamos dejar precalentando el horno… ¿Tienes? —husmeó con la mirada buscando el artefacto, esperaba que el calor del mismo se pudiera controlar. Eso era otro punto que solían hacer por ella pues temían que se quemara.

Cuéntame de ti, ¿Estuviste enamorado también? Mi primo es más joven que tu y mi padre dice que ya está en edad de casarse —comentó sin pena alguna acerca de su familia. Los quería a todos a pesar de sus posibles fallas, pues sabía que en el fondo la apreciaban a ella incluso si no tenía magia. Ese tipo de aceptación siempre era bien valorada. Después de haber dejado la pregunta en el aire se dio cuenta de lo mal que había sonado al final su comentario—. Eso si, no te estoy diciendo viejo, no, no —negó con la cabeza con una risa naciendo nuevamente en ella. Recordar que el mago tenía casi diez años más que ella la confundía en cierta forma pero no porque lo viera mal, estaba segura de que podían ser amigos. Era algo que le costaba definir, sobretodo luego del beso que todavía tenía más que presente en sus pensamientos.


THE CAGED BIRD SINGS OF FREEDOM
everytime we touch:
in your smile i see something more beautiful than the stars:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Squib

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Kaoru Reed el Miér Dic 09, 2015 2:17 am

Calor. Rallador. Batidora. Rallador. Manzana… Las palabras se acumulaban en su cabeza, atorándose porque sus pensamientos se habían ralentizado ante la pregunta de su temperatura. Si se hubiese basado únicamente en las palabras habría tardado en entender el por qué de la pregunta pero el ver a Dahlia señalarse una mejilla le dejó todo claro, al parecer la castaña no había captado que el rostro se le había encendido por su causa, eso sumaba encanto al que de por sí ya tenía y a la vez lo incitaba a aclararle las dudas con peras y manzanas. Pero primero… el rallador o nunca avanzarían con la tarta y él ya quería probarla. –Creo que tengo uno. – dijo y empezó a buscar el utensilio entre las puertas, no recordaba cómo había llegado a su casa pero ahí estaba, casi podía asegurar que estaba nuevo. Sin duda usar una cosa con cuchillas era más práctico, consideraría el conseguirse una de esas cosas, después de todo se suponía que con relativa frecuencia pasarían tiempo juntos en la cocina, ¿no?

Rápido volteó hacia la squib cuando la escuchó lista para responder y es que en verdad le interesaba averiguar a cuántos tendría que superar para quedarse con su corazón y lo escuchó lo dejó sumamente pensativo. Uno… ¿eso le dejaba las cosas más fáciles o al contrario, más complicadas? porque entonces significaba que era de gustos exigentes. Bueno, como fuera estaba decidido a conseguirlo, buscaría poner remedio a esa nostalgia que le vio lucir en el rostro. De momento dejaría las preguntas sobre los detalles para después.

Con un firme movimiento puso en el campo de visión de su sensei el metálico rallador, esperaba no haberse equivocado de objeto o que ella estuviese pensando en alguna otra versión. –Horno sí, lo encenderé pero… ¿cuánto de harina? – no lo había especificado antes ¿o sí? ¿O es que acaso él se había distraído? Frunció un poco el ceño ante esa posibilidad. A continuación la escuchó sin dejar de mirarla, tomando nota mental del primo y lo que el padre de la chica pensaba sobre… la edad para casarse. Kaoru parpadeó, quedando con la mente en blanco un par de segundos… ¿Hacia dónde iba la conversación?! Oh pero claro que le estaba diciendo viejo y, sin embargo, la risa de ella se le contagió. Alzó entonces el índice de su izquierda y en cuanto la risa se lo permitió, habló –Sí me estas diciendo viejo, viejo y solterón casi sin esperanza. Pero no te preocupes, sí me gustaría casarme…– la mirada no lo dejaría mentir, lo último había sido dicho pensando específicamente en ella. Sobre Dahlia dejó los ojos otro poco más y le tomó una de las manos, sobre la cual puso el rallador. Después volvió la vista hacia la harina.

Me he enamorado… un par de veces, con esta sería la tercera. – Y de ahí seguían los caprichos, aunque alguna relación había tenido que se ubicaba en un punto intermedio entre ambas cosas. –Alguna vez intentaron comprometerme, pero me escapé. Literalmente. – contó con cierta gracia, claro que en ese entonces no le causó ni un mínimo de risa. –Si no lo hubiera hecho seguramente estaría casado con una desconocida. – ladeó una sonrisa y luego se agachó para encender el horno que estaba a unos pasos de ellos, se olvidó por completo de que debía terminar primero la mezcla pero es que su cabeza estaba en otro lado. Para hacerlo tuvo que dar la espalda a la jovencita. –Y… ¿él te dejó o tu lo dejaste a él? – no pudo contenerse de preguntar, quería saber por qué el hablar sobre eso la había puesto triste minutos atrás. Para él era importante saber qué esperaba o buscaba Dahlia en un hombre.





c&a:

Hit me!:

If the time is over:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Otros empleos

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Dahlia H. Cáech el Vie Dic 11, 2015 2:27 pm

Pronto tuvo el rallador en sus manos y sonrió dispuesta a hacer pedazos muy finos de su fruta favorita—. Una taza basta, este es uno de los tipos de tarta que puedes hacer, otro día te enseñaré a hacer otra con la masa más firme —explicó pues ese día había escogido la receta que era fácil, solo dado que su acompañante era inexperto en ese tema.

Escucharlo reír seguía pareciéndole casi sanador. Por eso lo disfrutó poco después de llamarlo teóricamente viejo—. ¡Claro que no te dije… eso… —intentó interrumpirlo pero se quedó trabada con la mirada que él le dio. ¿Eso significaba algo en especial? No tuvo mucho tiempo para recomponerse pues pronto el volvió a hablar y lo que le dijo la puso triste en principio y luego en tensión absoluta. ¿Por qué Kaoru insistía en tener efectos raros en ella?

Triste se había puesto primero al darse cuenta de cuanta experiencia tenía el chico. Enamorarse no era lo mismo que salir así que su par de enamoramientos bien habían podido ser parte de una lista más larga y la posibilidad ser comparada no le gustó. No alcanzó ni a regañarse por el pensamiento pues el resto de la oración... ¿Cómo se suponía que tenía que resistirse cuando él había mencionado una tercera?! Actual, y además recordando el beso que le había dado y la carta. No podía solo fingir que no había captado la indirecta aunque que él se lo dijera tan a la deriva le quito algo de peso. Si él lo hubiera mencionado de manera más especial, ella así se habría sentido—. Suena… Suena a que has tenido una vida agitada en lo sentimental —trató de sonar tranquila pero no le salió bien, y torpe como había quedado luego de las palabras ajenas, el rallador fue a dar el suelo mientras ella buscaba las manzanas—. ¡Lo siento! —se disculpó y por suerte él estaba ocupado en el horno para no tener que verla directamente.

¿Él? —otra vez fue tomada por sorpresa ante los cuestionamientos del mago. Razonó de quien hablaban y suspiró, ¿Por qué tenían que hablar de eso justo en esos momentos? —. Fui yo la que cortó… lo quería mucho, de verdad —comentó luego de unos minutos, el rallador estaba de nuevo en su poder y lo limpió con un paño antes de comenzar a pelar unas cuantas manzanas. Kaoru parecía realmente interesado en el tema así que decidió continuar aunque su ánimo no iba a mejorar hablando del asunto.

Pudimos habernos casado pero... Tenía cierto parecido a mi padre y tuve miedo, me cuidaba tanto que no me dejaba hacer cosas y yo no quiero que mi vida sea siempre la carga de alguien —ella simplemente pedía algo de espacio y libertad de acción. ¿Qué tan difícil era obtener eso? Aunque ahora que lo decía en voz alta hasta infantil le había sonado. ¿Qué clase de persona normal rechazaría a alguien solo porque la cuidara como algo valioso? Ahogada se sintió por segundos luego de exponerlo en voz alta y para distraerse siguió cortando y cortando—. ¿Crees que fui muy caprichosa? Me gusta creer que hice lo correcto pero no lo hablo con mucha gente, mis padres quedaron algo decepcionados —pidió la opinión sincera del chico mientras juntaba una cantidad aceptable de manzanas ya sin piel. Su sonrisa por otra parte había disminuido a la mínima expresión y cuando comenzó a rallarlas su mente se fue todavía más lejos. A esos recuerdos no se borraban con facilidad.

En silencio se dispuso a usar el rallador, si seguían hablando del tema y detallando más el asunto estaba segura de que iba a llorar y no precisamente de felicidad. Angustia era lo que le provocaría el saber que se había equivocado tanto años atrás, no es que pensara buscar a su ex nuevamente, solo con saber que no era capaz de tomar buenas decisiones para su propia vida ya era suficiente para agobiarla.


THE CAGED BIRD SINGS OF FREEDOM
everytime we touch:
in your smile i see something more beautiful than the stars:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Squib

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Kaoru Reed el Sáb Dic 12, 2015 9:13 pm

"Agitada” no es la palabra…– murmuró al encender el horno sin mayor dificultad y mientras lo hacía escuchó que Dahlia se disculpaba, obviamente también había escuchado el ruido del utensilio al caer así que no necesitó girar para entender el por qué de la disculpa. Su mente de un momento a otro parecía haberse desconectado pues en cuclillas se quedó mirando aparentemente el horno, allí seguía cuando la respuesta a su duda fue pronunciada y tuvo que aceptar que no se sintió nada bien. ¿Pero era temor a que también lo enviara lejos a él u otra cosa?

A mi no me parece un capricho. Sencillamente seguiste a tu corazón y eso esta bien. – le dijo al incorporarse. Kaoru tampoco se sentía precisamente feliz en ese instante pero su caso no se comparaba con el de su invitada a quien descubrió con un semblante que le hizo preocuparse. Había sido por culpa suya, ¿cierto? por preguntar detalles tan privados y complicados. Se regañó mentalmente por ello, y también por permitir que su propio humor tambaleara. Sacudió rápido la cabeza para despejarse y con paso seguro regresó al lado de la castaña. Como ella ya se ocupaba de las manzanas él tomó la harina y llenó una taza. –Veo preferible decepcionar a los demás y no a uno mismo. El resto seguirá con su vida, y nadie caminará por ti. ¿Entonces por qué traicionarte para que ellos queden complacidos? – ¿ella también pensaría que era un desconsiderado por pensar de esa forma? Ya antes se lo habían dicho y sin embargo él seguía pensando exactamente igual. Al recordarlo sonrió, porque a pesar de las dificultades había conseguido mantener a salvo sus ideas muy personales.

¡Harina lista! Ahora… a revolver. – la consistencia como era de esperarse cambió drásticamente así que puso más esmero para que quedara uniforme y por ende, su vista permaneció en la mezcla. Aunque no sus pensamientos. –Dahlia… Si en algún momento sientes que te bloqueo, dímelo. Lo que menos quiero es incomodarte. – podía parecer extraño ya que hasta entonces se había asegurado de ponerla en situaciones inesperadas y eso bien podía ser incómodo, pero de momento el mago no analizó desde ese ángulo lo ya acontecido.

Ante sus ojos la mezcla ya se veía decente, por lo que supuso que era buen momento para ocuparse de machacar la manzana que Dahlia ya tenía rallada. Fue por un vaso de cristal ya que con eso pretendía aplastar la fruta pero al volver, tuvo la arriesgada idea de hacerlo literalmente a la par de la chica. Demasiado literal tal vez.

Confiado  se acomodó por segunda vez detrás de la squib y cuidando de no estorbar a los brazos y manos de ella pasó los suyos también hacia el frente. En la derecha llevaba el vaso con el que tras meditarlo un segundo comenzó a presionar la ralladura de manzana, y con la izquierda sostenía el recipiente para que no fuese a escaparse. –Lo mismo va para mis acciones. Claro que también acepto sugerencias…– la segunda frase la pronunció en menor volumen, inclinando un poco el rostro para poder decírselo al oído. No había captado que el declarar con tanta facilidad que sentía algo por ella había restado valor a la realidad, pero sin duda quería verla y escuchar sonreír de nuevo. Cierto, algo no le había respondido desde hace un rato. –Mhn… no tenía calor. Fue tu efecto. – tuvo que comerse la pena de admitirlo, pero si ella respondía a sus dudas entonces él también lo haría. Aunque poco sentido tuviese ya algo tan olvidado.





c&a:

Hit me!:

If the time is over:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Otros empleos

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Dahlia H. Cáech el Sáb Dic 12, 2015 10:44 pm

¿Había seguido realmente a su corazón? No lo sabía a ciencia cierta. Siguió rallando las manzanas mientras escuchaba la opinión ajena y se detuvo cuando él le dijo algo que nadie más se podría haber atrevido a decirlo con tanta soltura—. Eso es cruel… A veces sí tienes que hacer cosas que no quieres por las personas que amas —comentó sin medirse ni un poco en sus palabras. No es que rechazara del todo el pensamiento del hombre, pero podía imaginar la posición del resto—. De todos modos, me gustaría ser como tu… Suena mucho más liberador —la culpa en su caso sería la que la consumiría, dudaba poder sentirse tan libre algún día aunque fuera su mayor sueño.

Miró en la dirección en la que el chico revolvía y asintió viéndolo atentamente, era un joven especial. Podía sentirlo, lo que no entendía es que parte de él le preocupaba más, ¿O sería que le preocupaba lo que estaba ella sintiendo a causa del contrario?—. No me incomodas, en realidad… —iba a seguir explicando pero dar muchos detalles de lo que percibía cuando estaba con él estaba fuera de su alcance en esos momentos. Seguro sus mejillas terminarían ardiendo de nuevo, un efecto colateral que sufría al estar en presencia del hombre.

Ya casi terminaba de rallar todas las manzanas cuando él se acercó. Por supuesto que no lo vio venir pero a su mente vino la conversación reciente sobre el bloqueo y una risa nerviosa escapó por su boca—. Todavía no puedo creer que dijera que eras tímido… Estaba tan equivocada —comentó aunque ese engaño no se había sentido como algo terrible, había sido ella la que lo había visto con ojos equivocados. El comentario sobre el calor la distrajo mientras lo veía trabajar y sostuvo el rallador contra ella sin poder moverse mucho a causa de la posición del mago.

Con cuidado siguió rallando lo que le quedaba de manzana en la mano, dejándola caer justo sobre la mezcla que el conductor estaba volviendo puré—. Cocinar contigo es más divertido que hacerlo con maestros —agregó y cuando terminó su trabajo dejó el rallador pero mantuvo el resto de la fruta en su mano antes de girar su rostro para mirarlo. Le quedaba incómodo para su cuello pero no era imposible observarlo y tenía que aceptar que le gustaba simplemente verlo cerca—. Kaoru… Tengo que admitir que cierta clase de bloqueos… Como éste —inició tratando de mantener un tono tranquilo y casual pero no tenía caso, su voz se fue volviendo un hilo—, Sí me gustan —le terminó de confesar en voz muy baja y al instante sintió como su pecho se aceleraba por los meros nervios. El aire le iba a comenzar a faltar si no hacía nada así que volvió a mirar al frente con el rostro ya arrebolado.

Este puré es lo que mezclaremos con lo que ya hiciste y luego solo queda ponerle manzanas en rodajas, como si fueran medias lunas y ya podremos hornearlo —se llevó los restos de la manzana, los que no había rallado para no sumar lo que estaba cerca del corazón, y sacó una mordida todavía intentando distraerse aunque con la presencia ajena justo detrás no era una tarea precisamente fácil.


Última edición por Dahlia H. Cáech el Dom Dic 13, 2015 4:14 pm, editado 1 vez


THE CAGED BIRD SINGS OF FREEDOM
everytime we touch:
in your smile i see something more beautiful than the stars:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Squib

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Kaoru Reed el Dom Dic 13, 2015 12:05 am

Era oficial, con esa chica podría sostener un interesante debate filosófico, largo y tendido. No en ese momento pero lo anotó como algo importante. Tal vez si le explicaba con más detalle su perspectiva dejaría de verlo como alguien cruel, no le gustaba mucho esa etiqueta viniendo de ella. Afortunadamente no todo estaba perdido, los mismísimos labios de Dahlia le habían dado bastante esperanza.

¿Tímido? – preguntó incrédulo, casi riendo también. Ese sí que fue un calificativo no esperado, ¿qué parte exactamente le habría hecho pensar eso? Mientras machacaba la manzana repasaba mentalmente los momentos que con ella había compartido hasta entonces, queriendo localizar a los culpables de esa errada apreciación. ¿Ella habría preferido alguien que fuese tímido? –Pues… yo no tengo ninguna queja de mi maestra. – comentó. A esa distancia era imposible no darse cuenta de cómo lo miraba la castaña, el nerviosismo amenazaba con dar un buen codazo a su corazón pero  no quería caer en rojo de nuevo, así que hizo el gran esfuerzo de mantener su atención puesta en lo que hacía y evitar mirar a la chica directamente. ¿Eso lo hacía tímido? ¿O es que temía no poder resistirse a besarla de nuevo? No le incomodas y le gusta cocinar contigo, eso es suficiente para…¿Ah? ¿Bloqueos? – el comentario lo dejó confuso, pero el tono en que pronunció su nombre… lo elevó muy por encima de las nubes… Y cuando cada palabra cobró sentido en su cabeza la sensación fue mil veces mejor. ¿Cómo esperaba el mundo que se quedara quieto cuando la señorita lo golpeaba con tantas emociones?

Rápido bajó la mirada hacia ella, de la posible vergüenza se había olvidado por completo pero ya era tarde para deleitarse con lo que los orbes de la invitada guardaran para él, ella había huido a tiempo para que sus miradas no colisionaran. No había problema, ya encontraría el momento exacto para perseguirla y demostrarle lo feliz que le había hecho sentir.

Ok, puré en proceso. Luego al… ¿molde? y lunas de manzana encima…– repitió pretendiendo que las cosas se le grabaran y no debía ser tarea difícil, pero seguro cada vez que recurriera a esa parte del proceso en automático vendrían a su cabeza y corazón otros recuerdos. Como el aroma que de la chica percibía, o la hermosa vista que tenía desde su posición. Esa cocina no volvería a verla del mismo modo a partir de ese día… Culpa de la cocinera invitada que encajaba tan bien en el lugar, era tan bonita en tantos aspectos que le costaba creer que hubiese aceptado a acompañar a un casi desconocido como él.

Y no, Kaoru no aguantó. Terminó de hacer su parte con las manzanas y de golpe sus manos dejaron lo que antes sostenían para rodear con entusiasmo la cintura de la squib. –¿Qué me dices de este otro tipo de bloqueos? – preguntó divertido, disfrutando con creces de estrecharla entre sus brazos. No quería espantarla más de la cuenta, tenía los labios apretados  para no decir algo más que pudiera arruinar lo ya hecho y el rostro lo mantuvo apegado a los cabellos de ella pero… a ese nivel tenía al alcance una de las orejas de Dahlia que había quedado al descubierto cuando él le sujetó el cabello. Demasiada tentación para un hombre que ya tenía acumuladas noches de húmedos desvaríos con la que ahora era su maestra… Así pues cedió a su propio impulso y con los dientes tomó el borde de la oreja ajena. Lo hizo con cuidado, reprimiendo la fuerza con la que en verdad le habría gustado morderla ahí y en otros puntos.





c&a:

Hit me!:

If the time is over:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Otros empleos

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Dahlia H. Cáech el Lun Dic 14, 2015 4:04 am

Escuchar que el alumno no se quejaba de la maestra la emocionó. Le gustaba saberse útil y capaz de hacer cosas por su cuenta. Alcanzó a escapar de su mirada antes de notar el desconcierto en el chico y es que si lo veía seguro se iba a terminar de morir de la vergüenza.

Darle mordidas a la manzana era tranquilizante pero pronto la misma se acabó luego de darle la explicación de lo que venía y escuchar que él repetía los pasos, pronto el puré estuvo ya del todo listo y ella abandonó el resto de la manzana meditando donde limpiarse las manos, lo que no se esperó fue que los brazos del mago la rodearan con firmeza. Volvió a sentir en el acto su rostro arder como si tuviera el sol encima y una risa nerviosa se le escapó, su corazón latía tan rápido que parecía que también saldría corriendo de su pecho—. ¡Hey! Así no vamos a terminar la tarta hoy —bromeó y no supo qué hacer con las manos pues las tenía teóricamente pegajosas, por el dulce de la fruta.

Su cuerpo tembló completo cuando lo sintió en su oído—. Kao… Jajaja Ka-Kaoru… Hace cosquillas —su risa sonó todo menos tranquila y es que cosquillas no era la palabra exacta para describir su sensación del momento. Incómoda tampoco alcanzaba para definir como se encontraba y un suspiro bastante audible dio mientras intentaba mover el rostro pues era eso o seguir riendo como boba. ¿Sabría él que le habían enseñado como golpear a quien la tomara de esa forma? Había sido parte de sus clases de defensa personal, pero como no se percibía atacada propiamente tal no pensaba demostrárselo al joven, no todavía.

Te... Tenemos que terminar la mezcla —trató de removerse pero como más adelante no podía ir, claramente solo logró chocar más con él hacia atrás y la sensación la dejó muda por unos segundos. Era culpa de él que ella tuviera esa clase de pensamientos... El recuerdo de la carta que le había entregado hace días volvió presente a su mente y tragó saliva tratando de que su risa parara y que sus sentidos volvieran a la normalidad—. Quiero... Quiero que me repitas la tarjeta... En voz alta —pidió en voz muy baja y cuando se arrepintió de lo que acababa de expresar su rostro terminó de tomar un color rojizo casi mortal. ¿Por qué siempre tenía que hablar tanto?!

Se cubrió las mejillas más que avergonzada y logró escapar del abrazo de él moviéndose a un lado cuando sus pies decidieron cooperar, el problema es que ahora sentía también las mejillas pegajosas y su ceño iba medio fruncido aunque no podía quitar la sonrisa de sus labios—. No hagas caso, solo fue un impulso. Me limpio y terminamos de mezclar —pidió y se acercó a la primera llave con agua que encontró. Se lavó primero las manos, decantándose finalmente por refrescarse y limpiarse también las mejillas. Pero su pecho no estaba de acuerdo y sentía sus palpitaciones retumbar en sus oídos.


THE CAGED BIRD SINGS OF FREEDOM
everytime we touch:
in your smile i see something more beautiful than the stars:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Squib

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Kaoru Reed el Mar Dic 15, 2015 4:33 pm

¿Quién de los dos estaba más perdido? ¿Ella por ir a parar a la casa y brazos de un mago con pensamientos como sanos? ¿O él, que acababa de entender que absolutamente todo le dolería cuando Dahlia se marchara? Debía ser herejía sentirse tan feliz simplemente por escucharla reír, pero es que no podía ser de otra forma después de haber comprobado que podía generarle buenas sensaciones a la señorita. Ya fuera risa provocada por nervios o uno que otro suspiro de llamativa entonación, seguían siendo efectos más que positivos. Para Kaoru fue placentero y reconfortante, como descubrir que a un sitio se le puede llamar hogar…

Sobra decir que no aflojó el abrazo y si no mordió con fuerza a la castaña después del suspiro que le escuchó fue porque sus sentidos se embobaron considerablemente con esa reacción y el que ella intentara apartar el rostro en medio de risas solo consiguió intensificar el interés del hombre por explorarla. Sus dientes ya la habían liberado, pero sus labios insistían en rozarla en esa zona hasta que sucedió algo imprevisto. Dahlia sin quererlo acababa de chocar suavemente contra el cuerpo de Kaoru, por segundos el espacio fue nulo entre ellos y la sensación dejó con deseos de más al mago. Ni cuenta se dio, pero después de la colisión relamía inquieto sus labios. Iba a confesarle con su habitual descaro lo bien que eso se había sentido, mas la petición que la squib le hizo le robó la mente por segundos. Sí, lo había dicho en voz muy baja, pero así como estaban para él fue perfectamente audible.

Reaccionó hasta que la vio ponerse las manos en la mejilla dejándose a sí misma en evidencia, claro que no era lo mismo mirarla desde atrás que apreciar por el frente el rostro encendido de la chica pero el distraerse tanto lo pagó caro y antes de que pudiera hacer algo, su maestra ya escapaba exitosamente de sus brazos. –¿A dónde…?– negó en silencio, se reprobó a sí mismo por permitir que se le fuera la dama pero ya ni caso tenía decirle algo al respecto y, mientras ella hacía uso del agua, Kaoru infló las mejillas en actitud de berrinche. Claro que hacer tal cosa le recordó lo mucho que le gustaba verla a ella haciendo eso y entonces fue una risa casi imperceptible la que de él se adueñó.

¿Siempre censuras tus impulsos? – preguntó curioso, echando las manos a la espalda. La observaba muy atentamente, no se había movido mas que un paso de su lugar y con excelente humor la esperaba de regreso. La sonrisa lo delataba y es que no podía disminuirla por mucho que intentara. –Cortaré las lunas. ¿Deben llevar algún acomodo en especial o como a uno se le ocurra? – si terminaban pronto con eso ya podrían hacer otras cosas, aunque en definitiva ya quería probar la torta, tantas emociones parecían haber invocado en el conductor también el apetito normal.

La estaba pasando bastante bien, no quería que el día terminara pues su invitada irremediablemente se marcharía. Antes de hacer lo que había dicho esperó a que la chica girara para regresar al trabajo y entonces le hizo una seña con el índice invitándola a acercarse. Se divertía, pero en un buen sentido, nadie pensaría que tenían tan poco tiempo tratándose directamente. Tranquilo volteó de nuevo hacia la zona de trabajo y se dedicó a cortar las manzanas que supuso serían la decoración de la tarta. Se abstuvo de mirar con insistencia a su preciada squib pero no por eso guardó silencio. –¿Puedo decirte algo cuando la tarta ya este en el horno? – preguntó sin dejar de cortar –Prometo que lo disfrutarás…– añadió con cierto toque coqueto. Claramente ya estaba hablando pero se refería a algo más especial. Algo que esperaba le dejara un buen sabor de boca a la señorita.





c&a:

Hit me!:

If the time is over:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Otros empleos

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Dahlia H. Cáech el Vie Dic 18, 2015 4:36 pm

La habían educado como a una buena señorita, ¿Eso equivalía a censurar sus impulsos? Suponía que así debía ser, más que censurar intentaba no morir de la vergüenza por sentir ciertas cosas y tenía claro que no todo en la vida se podía decir en voz alta—. Pues… Creo que el impulso de pedírtelo no fue censurado correctamente, debería haberlo guardado para mí —comentó aunque una sonrisa le cruzaba el rostro que poco a poco iba bajando de entonación. Ni se atrevió a mirarlo para no arruinar todo su buen desempeño en encontrar la calma y cuando estuvo lista regresó, a una distancia prudente de él, y procedió a mezclar las manzanas hechas puré con lo que Kaoru había batido.

Se van ubicando como si fuera una flor, puede ser en dirección de las manillas del reloj o en contra —le explicó esperando que él cortara la fruta, ella luego de mezclar todo buscó el molde en que lo llevarían al horno—. A esto le pones un poco de mantequilla y una pizca de harina para que no se pegue… —le fue explicando mientras hacía el proceso y finalmente dejó caer lo que iba a ser la masa. Pudo ver como él le hacía una seña para que se acercara y a ella le dio un vuelco el corazón los segundos antes de que sus pies se movieran por sí solos para acortar la distancia. Claro que no lo tocó, simplemente se quedó a su lado mirándolo de reojo.

Pero era un chico raro. Eso ya lo tenía más que comprobado—. ¿Por qué después y no ahora? —preguntó, pues no entendía por qué repentinamente le pedía permiso para decir cosas cuando usualmente las soltaba sin más. La idea la hizo reír, por lo extraño que era él. Ahora estar a la espera de que el otro le dijera algo solo se le hacía una terrible e impaciente demora. Negó con la cabeza para sí, a ella le gustaban las sorpresas, pero el haber sido avisada le quitaba un poco de asombro—. Sobre esto es que vamos a poner las medialunas, con cuidado para que no se vayan abajo —le comentó para cambiar de tema pues si él quería decirle algo más tarde, no tenía caso preguntarle en ese mismo momento.

Tomando los trozos de fruta que él cortaba fue ubicándolos sobre la mezcla armando una bonita flor en contra de los sentidos del reloj—. ¿Ves? Así va quedando —anunció más que feliz de que hubieran llegado a ese punto sin mayores contratiempos y cuando la tarta estuvo lista ella hizo un sonido de presentación mientras movía ambas manos cerca de lo que acababan de hacer—. ¡Tarán~! Solo tienes que ponerla en el horno y tendremos 45 a 50 minutos de libertad. Aunque hay mucho que lavar —por segundos olvidaba que él tenía magia porque no la habían usado en casi todo el proceso, sus manos de nuevo estaban algo húmedas por haber tocado las manzanas y aunque le gustaba el aroma necesitaba lavarse otra vez.


THE CAGED BIRD SINGS OF FREEDOM
everytime we touch:
in your smile i see something more beautiful than the stars:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Squib

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Kaoru Reed el Sáb Dic 19, 2015 8:51 am

¡No quería que se guardara cosas ante él! Eso no le gustó y lo pagó una de las rebanadas de manzana que cortó algo chueca. ¿Si se lo decía directamente sonaría prepotente o posesivo? No no, justamente era eso lo que debía evitar o Dahlia se iría muy lejos de él. Muy parecido a lo que ocurría en esos instantes, donde ella a pesar de haber regresado a la zona de trabajo mantuvo una dolorosa distancia con el mago.

Pensativo escuchó la siguiente parte de la explicación de la receta y su preocupación no aminoró hasta que por fin la vio aproximarse. ¿Habría sido demasiado evidente su alivio? Porque inmediatamente hizo por coincidir con su mirada.

Ehh…– ¿por qué le preguntaba justo eso? Sabía la respuesta, pero ahora que lo analizaba con detenimiento empezaba a creer que por segunda vez había dejado pasar una buena oportunidad. Mentalmente se golpeó contra una pared y casi pareció que Dahlia había presenciado sus extraños castigos mentales pues justo empezó a reír. Resignado prosiguió con su tarea auto asignada, dejando en sus post-it mentales la contestación a la última pregunta.

Sus manos seguían cortando manzana aunque sus ojos se posaban en las manos de su musa, quien con esmero decoraba la tarta. Como si fueran a aplicarle después un examen se fijó con gran atención el acomodo de las rebanadas de manzana y, en su “distracción” no se dio cuenta de que esa había sido la última manzana por cortar. –Eres buena con esto. – dijo convencido de lo que veía y decía, la alegría se le había vuelto a contagiar con la emotiva presentación que hizo la castaña con la tarta. Alguien debió avisarle que tendrían efectos especiales de sonido, así habría podido cooperar con los papeles de colores lloviendo desde lo alto. –Después de la tarta, porque si lo hacemos antes tal vez nunca terminaríamos de prepararla. Y ambos queremos comer, ¿cierto? – contestó de improviso, poniendo el dorso de las manos en la cadera para no embarrarse la ropa de manzana. En una todavía sostenía el cuchillo y al notarlo lo colocó sobre la mesa.

Luego tomó con ambas manos el molde con la decorada masa. –Toma, abriré el horno. – y en efecto así lo hizo, cediéndole el paso inmediatamente para que lo colocara en el sitio que considerara prudente. ¿Eso también importaba? –De 45 a 50 minutos… ¿algo que deba tomar en cuenta al ponerlo dentro? El horno es grande y ni siquiera lo uso, ¿afecta el tamaño? – cuestionó unas cuantas cosas de más, mientras sacaba su varita para silenciosamente y con rapidez sacar de una de las puertecillas altas de la cocina un pequeño frasco de cristal. El recipiente levitó hasta sus manos y sin demora extrajo una de las frutillas, guardando de nuevo la varita.

Su sonrisa volvió definitivamente y aunque al hablar se disimuló, el gusto se alcanzó a notar en la voz del mago. No dudó y su mano izquierda cubrió sin mucha fuerza los ojos de la squib en cuanto acortó la distancia con ella desde atrás. Al mismo tiempo su diestra acercó una cereza húmeda por el almíbar a los labios de la invitada. –Diario cruelmente invades mi cabeza, culpa entera de tu lengua y tu belleza…– susurró de improviso al oído ajeno, y en el acto, su propia lengua se impacientó –Humedezco a solas chocolates y fresas, ¿quieres morder conmigo una cereza..? – no pudo ocultar la necesidad que tenía de ella, de su voz, del tacto que esperaba no tener que robarle de nuevo, no en ese momento. La tarta ya estaba en el horno por lo que ya podían disponer del tiempo como más les apeteciera, sin interrupciones por un largo rato.

Los dedos de Kaoru sostenían la cereza por el fino tallo, como si fuese un péndulo, por lo que el roce a los labios femeninos no era firme. La respuesta que la señorita diera a la pregunta que ella misma había solicitado definiría la siguiente acción del mago, quien ya imaginaba la posible respuesta pero no se adelantaría a los hechos por mucho que soñara con que sucediera. Quería escucharla, sentir su sí por tenue que fuera, por eso tras susurrarle apegó la mejilla a una de ella, deseoso de su afirmación.





c&a:

Hit me!:

If the time is over:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Otros empleos

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Dahlia H. Cáech el Lun Dic 21, 2015 4:51 am

Un cumplido. Simple pero efectivo, pues su corazón se llenó de dicha en el momento en que el hombre aceptó en voz alta que ella era buena en lo que hacía. Feliz de poder enseñarle algo útil y divertido, aunque su rostro fue de ligera duda cuando él añadió una respuesta tardía. Ahora que lo pensaba, solía hacer eso, de no responderle al instante y hacerlo luego fuera de contexto. ¿Sería alguna forma especial que tenía él de comportarse?—. La verdad sí… Aunque luego hay que esperar que se enfríe —añadió pues la tarta tibia estaba bien con helado pero caliente caliente no se podía ni comer, su vista desfiló por la pose que el chico había tomado y su sonrisa se ensanchó, se veía bien aunque el brillo del cuchillo le hizo fruncir ligeramente el ceño—. Ten cuidado con el filo —pidió esperando que no hubieran accidentes lamentables. Ella ya había vivido unos cuantos en las clases de cocina, luego su padre se encargaba de dar el grito en el cielo si es que no trataban a tiempo, con medimagos incluidos, amor de padre exagerado como siempre.

Ella fue la encargada de poner el molde con la masa en el horno y se aseguró de que quedara en una posición central donde si se pudiera ver fácilmente desde afuera. No quería que se les quemara por error, su estimación de tiempo era relativa pues dependía siempre del horno y si funcionaba completo o si tenía una que otra falla—. En un rato revisaremos si sirve, es difícil saberlo… Al menos si está caliente —murmuró mientras cerraba la puerta del horno susurrando una frase para dedicarle suerte a la masa y que quedara bien.

Al menos había alcanzado a levantarse antes de que sus ojos se fueran a negro, en principio se asustó un poco y un ahogado sonido escapó de su boca por la sorpresa—. ¿Kaoru? —inquirió dudosa y sintió de pronto los labios húmedos aunque no sabía qué había chocado exactamente contra esa parte de ella, y como confiaba a ciegas en el mago estuvo al borde de sacar la lengua para probar... Pero la voz ajena se llevó todos sus sentidos y asesinó una carcajada que no alcanzó a huir de su boca.

La frase que le había robado el sueño más de una noche, expuesta en voz alta por la voz de Kaoru fue suficiente estímulo para que su corazón primero diera un salto mortal antes de seguir latiendo con fuerza. ¿Por qué lo hacía de ese modo? Estuvo segura de que un escalofrío le recorrió la espalda en esos instantes. Había sido sin duda mucho mejor que en su imaginación. ¿Quería él que respondiera? Recordaba haberlo hecho antes, en Navidad, aunque no había sido particularmente transparente al decirle pues solo había respondido a su propia voz mental.

Tragó saliva y por un segundo tuvo claro que tenía en frente una cereza, lo supo antes de relamerse los labios probando el azúcar del almíbar que se había pegado a ellos, aunque el sabor a cereza era demasiado tenue en ese punto, quería creer que era eso pues él acababa de decírselo, o algo así. Su siguiente movimiento fue abrir la boca, pero de nuevo solo logró mancharse con el dulce. Las dudas la carcomían y quería hablar fuerte y claro, pero no podía hacerlo así. Dahlia quería verlo de frente, no importaba si moría de la emoción y vergüenza unidas, quería incluso mirarlo directamente mientras él repetía la frase que amenazaba con volverse droga para ella.

Levantó su mano aunque estaba húmeda por las manzanas todavía, luego pediría disculpas por el tacto pegajoso con el que tomó los dedos que le cubrían los ojos para apartarlos con suavidad. Le tomó unos segundos pero se armó de valor para girarse y verlo directamente. Aunque tuvo que imponer una distancia obligada para que la mano que cargaba la fruta estuviese justo entre ellos. ¡Sí que era una cereza! Comprobarlo le hizo reír como lo hacía cuando no podía detenerse.

Sí, quiero —dijo de pronto deteniendo sus risueña reacción y sus mejillas automáticamente enrojecieron. Ni eso fue capaz de detenerla y llevó sus manos a su propia espalda, allí donde apretó los puños, nerviosa, no quería apartar todavía los ojos del encanto que los otros guardaban para ella. Y a la mirada de él se quedó pegada más tiempo del que debía en esas circunstancias.

Dilo de nuevo —su voz se escuchó tal vez demasiado firme en ese punto, herencia de su padre para ser exactos, y turbada por sí misma bajó la vista unos segundos. Su respiración era una oda a la falta de tranquilidad y la timidez repentina—. Lo siento… es decir —alzó lentamente la mirada y el calor pareció subir por ella a la par—. ¿Podrías repetirlo para mí…? Por favor —quería guardarse todo de él en ese momento. Si existiesen grabadoras de videos mágicos seguro le tomaría una captura al momento. Pero su resistencia no era mucha y cuando se sentía lo suficientemente nerviosa por coincidir con la mirada del conductor, se desviaba hacia la fruta que los separaba más de la cuenta y una sonrisa algo boba aparecía en sus labios.


THE CAGED BIRD SINGS OF FREEDOM
everytime we touch:
in your smile i see something more beautiful than the stars:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Squib

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Kaoru Reed el Jue Dic 24, 2015 4:11 pm

No se opuso a que Dahlia retirara la mano que él había puesto sobre su vista, todo tipo de cosas podían venir después de eso, incluso desfavorables. Pero ya había observado cómo la chica intentaba alcanzar el sabor de la cereza que permanecía a merced de sus labios, por eso Kaoru se mantuvo relativamente tranquilo. ¿Pero quién podría mantenerse enteramente en calma bajo esas circunstancias? Al menos él no lo consiguió cuando la señorita se adueñó de la opción que el mago creyó menos probable y daba vuelta para mirarlo de frente. Casi le tumba el corazón, pero supo mantenerse firme a pesar de que a su cuerpo le dolió que la distancia fuese impuesta entre ambos. Afortunadamente no todo estaba perdido, de hecho ya se atrevía a pensar que las cosas iban bastante bien entre los dos, la cereza que la squib se había asegurado de mantener al centro se lo confirmaba. Y desde luego también la risa que de ella surgió y a la que Kaoru se sumó en automático.

Eso le gustaba, podían reír en medio de momentos que no apuntaban a inocencia. Porque Dahlia podía tener su lado inocente, pero no era ninguna niña y el hecho de que le hubiese pedido en voz alta las mismas palabras de la carta la dejaba en evidencia. Ella también tenía curiosidad.

Sonrió como el enamorado que era cuando recibió un perfecto de parte de su invitada y maestra. Ilusionado acortó un paso entre ambos mientras sus ojos intentaban memorizar la imagen sonrojada de su musa. Hasta parecía estarse preparando para lo siguiente porque llevó las manos a la espalda y eso le venía bien al conductor. Estaba listo para continuar, cuando una petición sumamente peculiar fue clavada justo en medio de sus planes. Por segundos todo en él se detuvo y aún después de reaccionar se le podía ver sorprendido, impresionado por lo autoritaria que acababa de sonar su delicada señorita.


¿En qué se había metido exactamente? A partir de ahí empezó a sospechar que juntos podrían llegar muy lejos.

Dahlia era… perfecta.


Él sí fue capaz de mantener la vista en ella hasta ese momento, los nervios lo habían atacado de nuevo pero la corrección que la squib hizo a su propia petición le trajo de regreso la seguridad que por un segundo había tambaleado dentro de él. Por supuesto que eso no lo salvó de ponerse ligeramente rojo de nuevo, porque repetirlo equivalía a declarar que soñaba insanamente con ella, pedirle besos indecentes.

Dispuesto a muchas cosas se aclaró la voz y en uno de los desvíos de la mirada contraria hacia la cereza él hizo lo mismo. Después de eso ya no soltó los orbes de Dahlia, y si iba a repetir las líneas una vez más, quería estar seguro de tener toda su atención. Por eso con la mano libre le acarició brevemente una mejilla, como aviso de que al menos por unos minutos la quería para él solo, y no para la cereza. –Cuántas veces quieras Dahlia. – soltó de golpe y decirlo bastó para que sus mejillas se encendieran otro poco. Maldijo mentalmente por esa reacción de su cuerpo, pero no había nada que pudiera hacer al respecto.

Invirtió la forma en que sostenía la cereza. Tomó aire –Diario cruelmente invades mi cabeza…– el tallo era ahora atrapado por sus dedos, la esfera suave, húmeda y roja la sostenía su pulgar, se recargaba en su índice –culpa entera de tu lengua y tu belleza. – Su cuerpo se había apegado cuanto le fue posible, dejando entre ambos tan solo el espacio que su brazo requería –Humedezco a solas chocolates y fresas…– y los labios se humedeció, antes de inclinarse un tanto más hacia el rostro ajeno –¿Quieres morder conmigo una cereza? – preguntó incluso con más firmeza de la empleada para todo lo anterior. Deseoso de escuchar de nuevo esa voz que lo hacía alucinar volvió a poner la cereza como antes, colgando entre sus rostros. La espera era una tortura, quería morder y besar, tocar su lengua, devorarla completa. Pero, antes Dahlia ya había confirmado su interés en pasar a ese punto, ¿cierto?

Un par de segundos más esperó y entonces ladeó el rostro. Acababa de acercar la cereza a los labios ajenos hasta rozarlos y con los propios empujó el fruto hasta que quedó apretado entre ambos. En ese instante dio un pequeño tirón para que el tallo se desprendiera. Y mordió. Sintió cómo la cereza se sometía sin escapatoria a la presión de sus dientes, pero más importante fue sentir el inevitable roce con los labios que quería creer que lo esperaban al otro lado. No se apartó ni un milímetro, ni siquiera masticó, tal cual se encontraba abordó la boca de la castaña. Quería sentirla, quería su lengua, quería que Dahlia le permitiera permanecer en su vida.





c&a:

Hit me!:

If the time is over:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Otros empleos

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Dahlia H. Cáech el Lun Dic 28, 2015 9:17 pm

Cuando una caricia llegó a su mejilla se sobresaltó y su vista se ancló a los ojos del hombre sin poder evitarlo más. Escucharlo y verlo sonrojándose le hizo hervir el rostro a la vez, seguro ambos parecían manzanas rojas en ese momento. La espera le hizo tragar saliva nerviosa y a medida que escuchaba que él repetía las palabras con las que ella había comenzado a soñar, pudo grabarse la entonación en que se lo decía a fuego en su memoria.

Podía sentir como su pecho subía y bajaba a medida que él acortaba la distancia, y los deseos poco sanos de volver a probar sus labios y esta vez sí lograr corresponder fueron en aumento. ¿Si la besaría cierto? Porque no veía otro modo de terminar esa situación sin morir de la ansiedad. Y cuando él volvió a lanzar la pregunta que comenzaba a ser su favorita, ella asintió lentamente. Claro que quería, eso y más—. Sí, quiero… —volvió a repetir y exhaló nada tranquila contra los labios ajenos que todavía no la alcanzaban. ¿Debía ir ella misma por él?

No tuvo tiempo de meditarlo ni hacerlo porque cuando él ladeó el rostro y sus labios rozaron los de la mujer, ella se sintió temblar internamente. Hizo al fin lo que debía y sus dientes se apoderaron de un trozo de la cereza. Sosteniendo la mirada fija en la de Kaoru, trató de quedarse en esa posición mientras se iba enterrando contra la roja superficie, angustiosamente lento, y ya sintiéndose desfallecer de la emoción cerró los ojos a la vez que presionaba sus labios contra los del mago.

Besarlo de esa manera no era cómodo, pero si agradable. Tenía un dulce sabor. En primera instancia su lengua empujó la fruta hacia la boca de él, robando un trozo para ella, pero antes de dejársela del todo se volvió a apegar, rozando más sus labios contra los de él y en un intento de que la cereza no terminara en el piso, no estando segura de hacia donde debía moverse en esos momentos, succionó ligeramente para tomarla ella esta vez entre sus labios, apretándolos para que no se fuera directo al suelo.

Sus ojos se abrieron entonces y la risa le sobrevino otra vez aunque no pudo expresarla como era debido. Como le fue posible acomodó de nuevo el centro de atención, y se entretuvo en esperar a que Kaoru fuera por  el resto de la cereza que tenía entre los dientes. Para quedar al alcance del chico alzó ligeramente el mentón y su lengua inquieta intentaba colarse entre sus propios dientes que apretaban y sonreían a la vez, incapaces de mantener la seriedad en el momento. Ella se estaba divirtiendo, y disfrutaba con creces aunque ya quería poder tomarlo como era debido.

Estaba decidida a que eso era lo que quería, que la distancia no le agradaba cuando se trataba de él, por mucho que los nervios la atacaran y que sus mejillas comenzaran a tomar el tono de la fruta que cargaba con ella. Dejó de apretar las manos en su espalda y estas se aprovecharon de la situación, aferrándose a la camiseta del hombre por los costados para que se mantuviera cerca de ella, con la tarta en el horno tenían tiempo de sobra ahora que lo meditaba, y su mente se había llenado de posibilidades. Culpa completa del mayor que la tenía encandilada con sus palabras y presencia.


THE CAGED BIRD SINGS OF FREEDOM
everytime we touch:
in your smile i see something more beautiful than the stars:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Squib

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Kaoru Reed el Miér Ene 06, 2016 5:18 pm

La noche en que escribió la nota no pensó que su deseo de morder en conjunto se acomodara en la realidad, y sin embargo ahí estaban, con solo una cereza separando sus labios. Fascinado quedó con la mirada que en medio de las circunstancias pudo cruzar con Dahlia, lo hizo sentir nervioso y a la vez ansioso. Si en algún momento la concentración estuvo a punto de fallarle fue cuando pudo sentir cómo los labios ajenos se presionaban contra los propios, había sido como recibir de nuevo ese exquisito “sí” de su parte con la diferencia de que éste había sido expresado mediante el tacto.

Cerró los ojos y se dispuso a recibir el trozo de cereza restante que ella empujaba hacia su boca, creyó que se lo entregaría por completo mas no tardó en descubrir que su maestra era lo suficientemente creativa al jugar: acababa de robarle la fruta. Y lo disfrutó, la risa la delató. Ese sonido del que sus ojos no quisieron privarse. Kaoru decidido y con media sonrisa en el rostro se dejó ir contra la boca de la señorita en cuanto le pareció que había terminado de acomodar el rojizo trozo. Parecía querer tentarlo con la imagen que le mostró y si no era ese el propósito el efecto igual ya había ocurrido.

Primero le robó de los dientes la cereza, la sujetó como pudo con los dientes y usando la lengua la removió de su lugar. Una de sus manos improvisó y fue directo a ocupar la nuca de la squib, al fin y al cabo que el brazo izquierdo acababa de apoderarse sin permiso de la cintura femenina. ¿Quién iba a reclamarle por tomar posición en un sitio inocente como la nuca? Lo que no tenía nada de inocente era la boca del dueño, quien a pesar de haber hecho una fugaz pausa para morder y pasarse de una vez por todas la cereza, retornó por fin como se debía a su fuente de salvación.

Sonrió antes de tomarle la boca, pero en cuanto sus labios hicieron contacto con los suaves de Dahlia, sintió una oleada de placer recorriéndolo por completo. La besó con seguridad. Después de tantas noches y días desvariando con ella era imposible abordarla con calma. Puede que después se disculpara por besarla tan apasionadamente, o tal vez no. Y es que no quiso contenerse, sus labios se apretaban desesperados contra los ajenos, sin tregua ni deseos de llevar a fin la guerra. La respiración se le había descontrolado y su lengua insistía en abrirse espacio para invadirla como tanto había soñado.

¿Sería demasiado para un primer contacto? Las manos que lo sujetaban de los costados le decían lo contrario además, si lo pensaba un poco, esa era la segunda ocasión. Si Cáech se encontraba en ese instante con él en casa, significaba que todo lo anterior fue de su agrado. Decente o no, la había convencido de saborear antes de tomar una decisión final. Kaoru esperaba obviamente que se quedara con él, que esa tarta en el horno –que por cierto no ayudaba a que su temperatura se controlara– fuese la primera de muchas en conjunto.

¿Te parece si dejamos a solas a la tarta y el horno? – preguntó agitado, en medio de besos que después tuvo que pausar para poder adoptar otra posición. Ese fue el único aviso que hizo antes de desprenderse –sufriendo durante los segundos que requirió– de su invitada para inclinarse y levantarla del suelo. La sujetó por el torso y fuerte de las piernas para cargarla en brazos. –No me he disculpado por cargarte tan mal la otra vez. Lo siento, tuve que… improvisar.– algo de risa le generó el recordar ese primer encuentro, poco había salido según sus planes esa noche pero no lo lamentaba. Con los labios volvió a rozar los de Dahlia, esperando no ser el único con deseos de más. Mientras tanto sus manos reclamaban por no poder tocar o recorrer los encantos que tenían a disposición, pero para eso sí tendrían que esperar.





c&a:

Hit me!:

If the time is over:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Otros empleos

Volver arriba Ir abajo

Re: Each day...each night | Priv

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
PERFIL
BAÚL
RED FLU
Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 3 de 5. Precedente  1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.

nuestros afiliados

Afiliados Elite (8/28)

Afiliados Normales