JULIO DEL 2025.
Los mortífagos se han hecho con el poder de Reino Unido e Irlanda, muchos han tenido que huir para salvar sus vidas pero otros han caído en sus garras sin poder evitarlo. El Mundo Mágico ya no es igual, pero una nueva puerta se abre ante los Prófugos en Australia, un país dónde todo es al revés, ¡y nunca mejor dicho!

Únete a nosotros y se parte de la historia.
¡callejón digon!
Últimos temas
» We might not make it home tonight — James.
Vie Ago 26, 2016 2:23 am por James S. Potter

»  Trying to save us ✖ Stavgård, S. [FB]
Jue Ago 11, 2016 11:15 am por I Solemnly Swear

» Nishikigoi | Priv
Mar Ago 09, 2016 3:58 am por Ryuunosuke Ihara

» Tonight is ours // Caleb
Sáb Ago 06, 2016 12:48 am por Alec W. Grayson

» Shut down the streets // Amelia
Vie Ago 05, 2016 11:51 pm por Alec W. Grayson

» A little talk between sisters || Bianca
Vie Ago 05, 2016 6:40 pm por Emma N. MacMillan

» Love is in the air — Priv
Vie Ago 05, 2016 1:00 pm por Raleigh I. Kyagaros

» You can't run forever — V. [FB]
Vie Ago 05, 2016 12:54 am por April E. Goldworthy

» First day of my life - Chasegine [Flashback]
Miér Ago 03, 2016 6:22 pm por Chase Wood

» Viaje de vuelta - Flashback [Chasegine]
Miér Ago 03, 2016 3:11 pm por Chase Wood

vociferadores
TRES AÑOS EN LÍNEA
Hoy, 15 de Junio, cumplimos tres años en línea. Muchas gracias a todos por haber estado ahí con nosotros día tras día, apoyándonos y sacando lo mejor del foro. ¡Por muchos años más!
PRIMER ANUNCIO
Ya está online el primer anuncio después de la remodelación. Para leer más, pulsa aquí. Agradeceríamos la colaboración de los usuarios en el tema.
FAMILIAS PURAS REINO UNIDO
A partir del día de hoy (19-07-16) no se permite la creación de más familias puras en la zona de Reino Unido e Irlanda. Todos aquellos que estuviesen registrados antes del día señalado, sí podrán ser familia pura si así lo desean.

Para las búsquedas: si los personajes búscados llevan el mismo apellido que tu personaje (familia pura) podrán registrarse, si llevan otro apellido diferente (pero también de familia pura) deberás cambiarlo a mestizo o eliminar la búsqueda hasta que admitamos nuevas familias puras.
¡novedades!
administración
I Solemnly Swear es un foro ambientado en el mundo creado por J.K. Rowling, en especial en la tercera generación. Todos los datos aquí escritos pertenecen a la administración y a sus usuarios, cualquier copia parcial o completa será denunciada.

Diseño hecho por Theodore H. Nott, salvo el perfil, que fue creado por Skye para el foro. Las tablillas han sido creadas por y para el foro, no se permite su modificación o utilización fuera del foro.

créditos

Dear child of mine ♦ Private

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Dear child of mine ♦ Private

Mensaje por Hermione J. Weasley el Lun Jun 29, 2015 8:34 am

He's got a smile that it seems to me
Reminds me of childhood memories
Guns n' Roses

Campo de Quidditch de los Puddlemere United.
24 de Octubre, 2024.


El día había estado agradable, aunque el viento corría demasiado fresco y pronto se avecinaría la temporada de frío, era por eso que se había preparado con antelación para entregar el regalo reglamentario. Esta vez se había esmerado más de lo normal y esperaba que apreciaran sus esfuerzos. En una bolsa de brillante papel rojo llevaba unos mitones tejidos por ella misma. De color amarillo y con una figura que pretendía ser la silueta de una cabeza de león sobre el dorso de la mano en un tono rojo. Todo muy Gryffindor claro.

Y allí estaba, esperando que terminara el equipo de practicar pues había quedado con su ahijado de reunirse para conversar como era debido. Y es que James Sirius Potter pocas cartas le había respondido el último tiempo, y como era casi su hijo primogénito, no podía evitar preocuparse por él. En general Hermione tenía esa tendencia de sobreproteger a todos, pero con sus familiares cercanos era mucho peor y se notaba a leguas en su trato con los mismos.

Una vez lo divisó en el camino levantó un brazo para saludarlo sonriente. Y esperó hasta que el joven estuvo a su alcance para verificar que seguía tan alto como siempre—. ¿Es mi idea o has crecido dos centímetros? —preguntó porque realmente parecía más alto que de costumbre, y esperó con los brazos abiertos a que él la saludara como era debido. Lo había extrañado, casi tanto como extrañaba a sus hijos cuando iban a Hogwarts, aunque ahora por suerte tenía a Rose trabajando en el Ministerio aunque la sentía lejos de todos modos.

Más cuando la situación en el mundo era de un peligro constante.—. ¿Qué tal estuvo el entrenamiento? —preguntó aunque era sólo la punta del iceberg de cosas que quería saber sobre el chico y que no había podido conocer a causa de la distancia—. Apenas te decidas nos vamos, quiero ayudarte a ordenar tu departamento aunque creo que deberíamos comprar algo de comida antes. ¿Sabe tu madre que no sueles limpiar? —consultó hablando como siempre más de la cuenta aunque su sonrisa era todo amabilidad. En ese momento se sentía más que agradecida de la vida, y es que si algo malo le ocurriera a sus seres queridos, no sabría como vivir con la culpa de no haberse movido lo suficientemente rápido para ayudarles y con los últimos ataques cualquiera con dos dedos de frente podía encargarse de imaginar el peor de los escenarios.



Nelle Reid

innocent:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear child of mine ♦ Private

Mensaje por James S. Potter el Jue Jul 30, 2015 11:15 pm

Hizo girar su escoba en una pirueta complicada para tratar de lanzarse sobre la snicth de entrenamiento. Alargó la mano y paso cerca de sus compañeros cazadores que trataban de pasarse la pelota. Le dieron un grito y James miró para atrás. Pero no fue una regañina. Se trataba de una exclamación victoriosa. La maniobra había salido bien. Podía atraverse a pasar entre los cazadores durante algún partido. Aquello distraería al otro equipo. El antiguo león sonrió justo en el momento en el que vio un destello por el rabillo del ojo.

Unas cuántas piruetas, griso y quiebros más después, les dieron vía libre para volver a tierra y descansar. James saltó de la escoba y se despidió con la mano y un par de gritos de sus compañeros. Había alguien que reclamaba su atención aquel día y el joven Potter tenía ganas de ser reclamado. —¡Tía! —saludó justo antes de que ella sugiriera que había vuelto a crecer. Se echó a reír. —Si cada vez que dices que he crecido, lo hubiera hecho de verdad, sería más alto que un gigante. Seguro —declaró mientras se metía entre sus brazos para abrazarla. James adoraba a Hermione. Hasta recordaba con cariño alguna regañina, porque pocos más aparte del primogénito de los Potter podían recordar con nostalgia castigos y reprimendas. —¿Me has visto? ¿Qué tal lo he hecho? He mejorado mucho mi técnica desde Hogwarts, ¿verdad? —comentó emocionado cuando ella preguntó por el entramiento—. Me encanta haber vuelto a casa.

Miró a su tía y, luego, a la zona de los vestuarios. —Dame dos minutos. Me cambió de ropa y vamos a comprar algo de comer —accedió—. No creo que esté tan sucio. Un poco desordenado y yo no comería en el suelo, pero por lo demás... —informó encogiéndose de hombros y llevándose una mano al pelo para despeinárselo, justo lo que hacia cuando era niño y no sabía si le iban a tirar de las orejas momentos después—. Y si no, es culpa de Fred. Que desde que volvió Winnie no dejan de salir por ahí y de tener cosas que hacer —declaró. Como de costumbre, era una tradición entre los primos echarse la culpa el uno al otro. James salió disparado hacia el vestuario. Tardo poco en pasar por debajo del agua para eliminar el sudor del entrenamiento y se puso una camiseta y unos pantalones normales. Poco después y de vuelta con Hermione, señaló la bolsa brillante que ella llevaba. Sabía lo que había dentro. Era otra pequeña tradición de la familia. —¿Puedo? —preguntó cuál niño ansioso por su regalo—. Y ya podemos irnos de compras —terminó alargando su brazo para hacer una aparición conjunta. Aunque James hacia tiempo que usaba aquel tipo de transporte, no sabía a dónde querría ir su tía y sería más fácil seguirla.



Cyril Arthur Williams

avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear child of mine ♦ Private

Mensaje por Hermione J. Weasley el Miér Ago 19, 2015 7:34 pm

Había visto con claridad el espectáculo final del joven antes de que él se acercara, pero le parecía primordial comentar sobre su estado físico—. Oh, exageras… Los milímetros de crecimiento también cuentan y esos no te vuelven un gigante —negó con la cabeza mientras lo abrazaba con el cariño que le tenía. Luego asintió ante la pregunta ajena—. Claro que te vi, seguro lo haces perfecto aunque me preocupan un poco esos giros dementes que haces. Asegúrate de usar protecciones y de no caerte, aún recuerdo cuando tu padre terminaba en la enfermería y… No, no te lo recomiendo —y es que Harry siempre había sido un imán para los problemas, tenía la esperanza de que James no fuera tan así pero tenía sus dudas. Le palmeó levemente el hombro en cuanto él le revelo que estaba feliz de regresar, todos en la familia esperaban que él apareciera de nuevo en casa.

Ve con cuidado. Ya veremos que sorpresas tienes en tu departamento. Hablaré con Fred si es necesario —dijo mientras él se desaparecía rumbo a los vestidores. Ya tendría tiempo luego de regañarlo o al menos ayudarlo en caso de que el lugar fuera un desastre. No es que ella no confiara en él, sino que sabía que era un jovencito y por lo mismo entendía que tenía miles de cosas más importantes que hacer que limpiar el cuarto de baño o similares. Y de Fred mejor no decía nada porque ya se imaginaba que no era más ordenado que su ahijado.

Esperó pacientemente hasta que el chico regresó a su campo visual y le entregó el regalo que le había traído esta vez, seguro él ya sabía de qué se trataba—. Es tuyo —aseguró y le entregó el paquete antes de tomar el brazo ajeno y sacar su propia varita. Pronto hizo que ambos desaparecieran del lugar, ella ya se había acostumbrado a la sensación hace muchos años así que se mantuvo firme una vez que aparecieron de golpe en medio de una calle del Londres Mágico, cerca de donde estaban las tiendas, una donde vendían víveres.

Entremos aquí, he estado intentando cocinar nuevos platos pero te confesaré que todavía no logro definir en qué parte me equivoco. Sigo al pie de la letra toda la receta pero por alguna razón no queda igual —suspiró su pesar, seguramente se debía a que tenía la tendencia a intentar cocinar al estilo muggle, probablemente con magia le resultaría todo mucho más rápido y menos humillante—. Imagino que extrañas la comida de tu madre —dejar de vivir con sus padres era un gran paso, ella no quería que llegara ese momento todavía con sus hijos pero sabía que tarde o temprano sucedería, y si terminaba con alguna crisis de nido abandonado Ronald tendría que aguantar su tristeza.

Una vez dentro del lugar comenzó a recorrer los pasillos esperando que James caminara a su lado—. No te obligaré a probar mis preparaciones así que podemos llevar alguna cosa fácil o comida preparada —dio sus ideas, aunque lo primero que hizo fue tomar una botella de zumo de naranja—. ¿Algo que quieras comer? —consultó finalmente esperando tener las ideas de su sobrino para saber exactamente qué debería buscar. También pensaba seriamente en comprar algun producto de limpieza pero tal vez él ya tenía en su casa.



Nelle Reid

innocent:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear child of mine ♦ Private

Mensaje por James S. Potter el Mar Oct 13, 2015 11:08 pm

El chico se echó a reir. —Hugo sí que va a ser un gigante como siga creciendo a esa velocidad —aseguró. James, de hecho, se lo recordaba a su primo —más bien se metía con él de buenas por ello— en cada carta que le mandaba. Quizá, si que estaba creciendo o había crecido; solo los adultos recuerdan lo mucho que se crece a los demás.  Chasqueó la lengua y quitó importancia con un movimiento rápido de mano. —No es para tanto, tío. Te aseguro que no me va a pasar nada. Se como mantenerme sobre la escoba a la perfección. Sí. Y esos movimiento quedaran chulísimos en un partido y me permitiran seguir a la condenada dorada —comentó con jovialidad y casi pengando saltitos. El león adoraba su trabajo, de hecho, por muy en serio que se lo tomase todavía no había pasado tanto tiempo como para creer que pudiera estar cumpliendo su sueño. —De todas maneras, si me doy un golpazo, no me pasara nada. Tengo la cabeza tan dura como papá. James también sabía lo que era pasar por la enfermería por algún accidente, aunque sus accidentes nunca hubieran sido como los de su progenitor.

Al volver, recogió el regalo que Hermione le había llevado. James sabía perfectamente que era, porque la sorpresa no radicaba en qué era el regalo; si no, con que nueva técnica de tejer le sorprendería su tía. Pese a que ya supiera de antemano de que se trataba, el antiguo león seguía descubriendo sus regalos con la misma ilusión que la primera vez que Hermione Weasley había aparecido al pie del campo de quidditch para entregarle los primeros. Miró los mitones y sonrió de oreja a oreja. —¡Me encantan! El león te ha salido muy bien. ¿Estás segura que no quieres dejar tu puesto en el Ministerio y abrir una tienda o algo así? Seguro que es mucho menos aburrido que estar detrás de un escritorio todo el día —le dijo mientras se los ponía. Extendió las manos para ver como le quedaban y, luego, le dio un breve abrazo a su madrina para agradecérselo.

Tras aparecerse, siguió a su tía dentro de una tienda de comestibles y miró los estantes caminando detrás de ella. Como un crío de cinco años que sigue a su madre pérdido entre tanta estantería. —Es tan raro que a tí no te salga bien algo. Seguro que te equivocas aposta para que el tío Ron pueda reírse un rato —bromeó el primogénito de los Potter siguiendo a mamá pato—. De todas maneras, y aunque sé que no es mucho consuelo, a mí tampoco se me da bien la cocina. ¡Y lo he intentado, eh! Pero nada. Lo mismo lo he heredado de tí —conjeturó. Aunque, técnicamente, los genes de James y de Hermione no casaban por ningún lado —que eso al joven Potter le importaba un comino— y pese a que había mejores cosas en las que parecerse a su tía. —Imaginate lo que echo de menos la comida. Se me quema todo. Ya te digo que soy un desastre en la cocina. Alguna cosa me sale bien pero si no lleva más de tres ingredientes y con menos de seis acciones de elaboración. Número arriba, número abajo —comentó. Solo le salía bien mezclar bebidas —James era un especialista en mojitos y otros cócteles sorprendentemente— pero no era algo demasiado necesario de decirle a Hermione.

James miró los pasillos mordiéndose el interior del carrillo, símbolo identificativo de que estaba cavilando. —¿Qué tal algo de pasta? ¿Lasaña, canelones o algo así? Me da igual si los hacemos nosotros o los compramos solo para meterlos al horno —sugirió mientras ponía rumbo a la zona de la pasta. —Hace bastante que no veo a Rose, ¿qué tal le va? ¡Ah, y le he traído un regalo al tío Ron! Pero no se lo digas es una sorpresa. Me topé con una vieja leyenda de los Chudley Cannons allá en el extranjero. Fue bastante amable —informó a su tía. James apenas había traído regalos para nadie, y aunque se sentía mal por no haberse convertido en un Santa Claus otoñal, el león era de los que necesitaba ver algo y recordar a una persona para comprar. Así de sencillo. Alargó la mano y cogió una lasaña de una ración y otro paquete de canelones, listos para solo meterlos al horno. —Más rápido. Mitad y mitad, ¿te parece? —propusó—. La abuela Molly nos desheredaría si se enterase de esto —bromeó con una risa colánose a través de sus labios.

FdR: Lamento haber tardado tanto -.-



Cyril Arthur Williams

avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear child of mine ♦ Private

Mensaje por Hermione J. Weasley el Jue Oct 29, 2015 10:36 pm

James era un buen chico, lo corroboró cuando él aceptó su regalo a pesar de los años que ya tenía, debía agradecer que su ahijado fuese correcto en su comportamiento con los adultos, imposible no reír ante la idea de armar una tienda de tejidos, pero negó con la cabeza—. Como están los tiempos dedicarse a tejer no sería muy prudente, pero tal vez en unos años, cuando todo se calme… De momento serás uno de mis clientes no oficiales —aseguró con una sonrisa, recibiendo el abrazo de agradecimiento y aceptando que el león le había quedado mucho mejor que otras veces. Como siempre ella intentaba mejorar en sus técnicas.

Contrario a lo que cree la mayoría, soy una persona normal —aseguró aunque incluso cuando lo decía parecía que no se lo creía ni ella misma. Pero ella también se equivocaba, y más de lo que le gustaría. Saber que el chico tampoco era bien dotado en las artes culinarias no mejoró su mal sentimiento sobre esa ciencia que se le escapaba, pero agradeció el gesto de amabilidad—. ¿De qué modo exactamente heredaste algo mío, eh? No deberías jugar con fuego, James. Yo he intentado no quemar las cosas pero si no es alguna especie de explosión, resulta que queda con mal sabor o muy pegado o es una masa sin forma y… —rió ante las ocurrencias del chico poco antes de comentar sus desgracias como chef y al final casi le faltó el aire para seguir comentando.

Tomó unas bolsas de basura porque ya sentía que tendría que utilizarlas más adelante. Siguió al joven Potter hacia el pasillo escogido y su sonrisa fue inevitable al recordar al resto de su familia—. Rose se encuentra bien, es decir, no puede evitar pelear con Devon, pero nada que hacer de momento. ¿Qué le trajiste a tu tío? Seguro se pondrá feliz —dijo imaginando que sería algún autógrafo o similar. ¿Tal vez una foto firmada?

Soy experta en recalentar comida, así que apoyo la moción —eso si lo había perfeccionado desde sus años mozos, cuando su madre le dejaba la comida lista y dispuesta para que ella simplemente pusiera a calentar el asunto y este sobreviviera como algo comestible—. Oh, no seas grosero. Tu abuela solo los tiraría, te jalaría las orejas y luego prepararía tanta comida que sobraría —negó con la cabeza recordando a su suegra. Claro que aceptaba el reto de calentar las dos cosas aunque no se imaginaba comiendo tanto como la mitad de ambos platos pero lo bueno es que podrían guardar para que le quedara al jugador algo de comer para más tarde o el día siguiente. La supervivencia era importante—. Llevemos algo de pan para que tengas y con eso estaremos. Intentaré no usar una de tus escobas para barrer tu habitación —lo miró de reojo como si fuera a regañarlo aunque claramente no iba a hacerlo todavía, no hasta ver las dependencias del chico.

Unos cuantos panes después, bien pesados y en la bolsa, fue lo que cargó además de las otras compras y enfiló sus pasos hacia donde debían pagar. Ella se encargó del dinero, por supuesto—. ¿Ya pudiste ver a tus hermanos? No he visto a tu padre pero sí a tu madre —le comentó mientras hacían la fila, y esperó a que terminaran de envolver en bolsas lo que acababan de obtener—. ¿Haces los honores? —preguntó acerca de quien se encargaría del hechizo para movilizarse, ella no solía cargar con polvos flu así que a la chimenea no podrían llegar.

FDR: Imperdonable! (?) Broma. No pasa nada, ha



Nelle Reid

innocent:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear child of mine ♦ Private

Mensaje por James S. Potter el Dom Nov 08, 2015 11:36 pm

Guay —declaró al ser nombrado primer cliente no oficial, pero no pudo contener la lengua—. Pero que conste que eres tú la que me está llevando por la vía ilegal, y no yo a tí —bromeó. Después de todo, ambos sabían quién era el responsable de los dos. Más cuando vió a su tía coger productos de limpieza en la tienda que estaban recorriendo. La regañina que me espera, pensó pero decidió que debía afrontar cada problema en su tiempo. James rodó los ojos cuando Hermione dijo que era una persona normal y estuvo a punto de abrir la boca y enumerar punto por punto donde creía que su madrina no era una persona corriente. Pero se mordió la lengua, divertido por la constentación de ella a sus lazos de parentesco.  —Estoy convencido de que los genes se pegan por ósmosis o son contagiosos —decidió. Luego, sonrió y soltó un par de risas ante las explicaciones de su tía. James sabía de sobra que el Trío Dorado era tan humano como cualquier otro grupo de humanos, era algo fácil de asumir cuando uno de ellos lo castigaba cada dos por tres. Pero le gustaba redescubrirlo de vez en cuando.

El joven Potter mantuvo su sonrisa al escuchar de las trifulcas entre sus primos. —Albus y Lily también discuten a menudo, ya sabes, es normal. Hasta Rose y yo nos picábamos en Hogwarts. Es regla de oro entre familiares —aseguró como si él ya fuera de un adulto y estuviera hablando de cosas que ya no le ocurrían desde hacia tiempo; cuando, en realidad, la tarde anterior había estado mosqueando a Albus siguiéndolo por su apartamento. —Me encontré con Galvin Gudgeon. Sé que no es el mejor buscador del mundo —sin que el tío Ron me oiga es un maldito desastre— pero le pedí una foto y se emocionó tanto que poco más y tengo que arrancarle la firma para que no le escribiera un testamento al tío Ron. Me dio una foto de todo el equipo de los Chudley Cannons de la Liga del 96 extraoficial y todo. Yo creo que ese jugador esta falto de cariño. Si yo acabo así, ni me menciones en las cenas familiares mis tiempos en el quidditch —pidió y sugirió, aunque James creía ser mejor buscador que Galvin Gudgeon con facilidad. —Se lo acercaré al tío uno de estos días —prometió.

Con una sonrisa torcida en los labios, James abrió los ojos fingiendo estar horrorizado. —No sé si prefiero que me destierre de la familia o que me cebe cual pavo de Navidad —bromeó, antes de redimirse de sus palabras. James adoraba a su abuela—. Nah. Ahora cada vez que vamos a comer o cenar, rezo porque sobre mucha comida y poder llevármela —confesó. El joven apreciaba cada vez más la comida de su abuela, cosa que era relativamente imposible puesto que tenía la comida de Molly Weasley en el puesto número uno. Asintió a lo del pan y, entonces, sí que sus ojos cobraron una mirada alarmada. —Si mancillas así una de mis escobas, seré yo quién te expulse de la familia —aseguró antes de soltar una carcajada. Estaba seguro que cualquiera de sus familiares le hubiera soltado una colleja en aquel instante. Pero tener confianza con James realmente podía llegar a dar asco y ser asfixiante. Salvando quizá a sus tíos Percy, Audrey y Fleur, el primogénito de Harry y Ginny se tomaba demasiadas confianzas con sus familiares.

Sí. Ayer estuve en el piso de Albus toda la tarde. Está bien. Se queja mucho, pero es Al se quejaría hasta de estar tirado en el sofá —aseguró. James podría defender a su hermano con uñas y dientes de ser necesario, pero de no haber un enemigo a la vista, se relajaba demasiado. —Con Lily solo he hablado por carta, estoy esperando a que les dejen salir a Hogsmeade la próxima vez para ir a verla —comentó mientras pagaban la compra y salían. Murmuró algo rápido sobre sus padres antes de coger del brazo a su tía y desaparecerse con ella. A James todavía le resultaba gracioso rememorar los tiempos en los que él se agarraba con su manita de crio a la mano de su tía para ir a alguna parte y ser ahora él quién dirigía. Se aparecieron en el rellano del piso que compartía con Fred y la recién llegado Winnie. —Le he dicho a Fred que recogiese antes de irse. Culpa suya todo, eh —aseguró abriendo la puerta y dejando que su tía entrase.

La puerta daba a un pasillo que tenía varios papeles de propaganda sobre un mueble con espejo. Había un paragüero en orden y el perchero solo tenía un par de chaquetas de colorines de Winnie. Introdujó a su tía hacia el salón y la cocina. Lo que sí estaba algo más desordenado. James recogió a su paso la taza de su desayuno de aquella mañana y la metió en el fregadero con fingida tranquilidad. Por suerte, no había demasiadas pelusas en el suelo y la pila de cacharros por fregar no era tan excesiva como lo había sido en los primeros meses. —Como si estuvieras en tu casa —aseguró James con una sonrisa jovial.



Cyril Arthur Williams

avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear child of mine ♦ Private

Mensaje por Hermione J. Weasley el Mar Nov 24, 2015 1:46 pm

Escuchar que sus otros sobrinos también peleaban le hizo suspirar pero prefirió no añadir mucho más pues ella también se la pasaba discutiendo con Ronald, seguramente era cosa de genes. Sorprendida se quedó mientras James le relataba sus aventuras con el otro jugador y las expresiones de asombro en su rostro no se hicieron esperar—. Estoy segura de que lo harás muy feliz y te pedirá contarle todo con detalles —el gusto poco sano que tenía Ronald sobre el quidditch era un hecho reconocido—. Y no te preocupes, a ti nunca te faltará el cariño —le aseguró pues estaba más que claro que al menos su madrina iba a ser su fan acérrimo incluso si le llegaba una temporada baja.

Que estés buscando sobras me preocupa un poco, ¿No has considerado comprar comida a domicilio o algo? —tuvo que preguntar luego de que el chico aceptara sus necesidades alimenticias. Negó con la cabeza ante el tema de las escobas, si el chico no se hubiera reído al final lo hubiese regañado por sentirse tan apegado a objetos—. No tienes remedio —dijo y a punto estuvo de relatarle la vez en que Harry había perdido su escoba y la depresión posterior para resaltar los problemas de sentirse muy apegado a las cosas pero seguramente el chico ya se sabía la historia de memoria.

Pensar en su otro sobrino le hizo alzar una ceja, ella no lo conocía tan de cerca como al mayor de los hijos Potter por lo que podía bien decir que desconocía otras facetas de los demás—. Me alivia que tu hermana sea menor que Hugo, así tengo a alguien que vele por él mientras sigue en el colegio —su hijo siempre le preocupaba y últimamente lo había notado más, o mejor dicho, tenía ciertos presentimientos de futuros dolores de cabeza. Pero no iba a amargar el momento mencionándole sus pesares al más joven.

Estaba orgullosa de que el chico hubiese aprendido el arte de la aparición más que bien así que cuando llegaron ella ya estaba sonriendo. Eso hasta que claro, entraron y ella comenzó a ver las fallas en la composición del lugar—. ¿Estás seguro de que solo es culpa de Fred? —preguntó dudosa y miró cada rincón mientras iban avanzando. La ropa de una chica le hizo recordar a la otra habitante de la casa. Luego de dar un recorrido en silencio y verificar que podría estar peor, porque con la familia Weasley siempre podía estar peor, decidió que era momento de trabajar—. Bien, está mejor de lo pensado —aceptó en voz alta mientras abandonaba la bolsa de compra sobre una mesa.

Sacó las bolsas de basura separando una para extenderla a su ahijado—. Tira lo que creas necesario o iré yo y lo tiraré por ti —comentó aunque no era precisamente una amenaza pues ella se encontraba sonriendo. Por su parte se ocuparía de la cocina, lo primero, lavar la tanda de platos y elementos sucios del lugar—. ¿La niña con la que viven pone orden por aquí? —preguntó pues recordaba con suma claridad que sus sobrinos no eran particularmente lo que se conocía como juventud juiciosa y ordenada.

Esto parece tener más de una semana James —inició llamándolo por su nombre con una mueca de disgusto al destapar una olla. Todavía no estaba enojada así que no sería necesario recitar el nombre completo del posible culpable hasta que sus ojos dieran con algo que si fuera impactante y que requiriera de sus reprimendas.



Nelle Reid

innocent:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear child of mine ♦ Private

Mensaje por James S. Potter el Lun Dic 07, 2015 9:49 pm

Sí, pedímos bastante comida a domicilio —aseguró—. ¡Se pueden hacer unas combinaciones geniales! Y no solo comida mágica, los muggles tienen todo un sistema de comida a domicilio fantástico. Adoro el Burguer King y una pizzería que hay cerca de casa. Pero el entrenador, el quidditch, estar en forma... —comentó encogiéndose de hombros. Él todavía no le había visto problema a atiborrarse a comida basura pero la gente parecía ponerse bastante seria con el tema y James tenía que reconocer que todo era más sencillo con comida sana. Simplemente, sonrió cuando su tía aseguró que no tenía remedio. Por supuesto que no.

La sonrisa de James se ladeó y miró a Hermione con diversión. —¿Lily vigilar a Hugo? No se cual es peor de los dos —comentó James, tentado de poner todavía más nerviosa a su tía. —Cuidarse se van a cuidar las espaldas y no les va a pasar nada. Pero, ya sabes, yo también le cuidaba las espaldas a Fred y a Molly —bromeó, aunque sus palabras estaban totalmente cargadas de la verdad. Dos Weasley aburridos cerca no era una buena idea. James sabía de sobra como era su hermana y él mismo había contribuido a fomentarle el afán aventurero que la metería en problemas  —en favor de James había que decir que Lily ya lo tenía innato— y había arrastrado a Hugo con ellos tantas veces como había podido. Había que pasar el legado familiar.Hugo es un chico listo. No tienes que preocuparte por él. Ya sé que eres su madre pero... seguro que no tienes que mandarle tantos vociferadores como me mando a mí mamá —aseguró. Ginny se podía haber dejado el sueldo en regañinas a distancia para James.

No respondió a la pregunta de la morena. Por supuesto que no todo era culpa de Fred, pero su primo era el mejor conejillo de Indias que tenía, con todo el cariño del mundo. Sonrió visiblemente cuando su tía le dio el visto bueno. —¡Claro que sí! Vamos aprendiendo poco a poco —aseguró el joven. Sin embargo, no dijo que lo que aprendían paulatinamente era que no podían vivir en la mierda. Cada vez, James se sentía un poco más animado a gruñir a cualqueira que no tuviera en cuenta los quehaceres del hogar y las responsabilidades que eso conllevaba —y eso que no era precisamente el mejor ejemplo de éxito doméstico—, cuando él siempre había pasado de aquellos temas. ¿Responsabilidades? Por favor, venga ya.

Recogió la bolsa que le cedía su tía y asintió con la cabeza sin dudarlo. No tenía palabras para agradecerle a su tía que estuviera haciendo aquello y, más, de tan aparente buen humor. James le dedicó una sonrisa complacida y jovial. ¡Su madrina era la mejor! Pensaba restregárselo al resto de la familia en la próxima reunión familiar. Cogió un par de cosas de la cocina que sabía que estaban para tirar antes de moverse al salón para tirar las cosas que sabía que Hermione tiraría y colocar algunos trastos, los que no quería perder. Fred decía que James tenía cierto síndrome de Diógenes y siempre guardaba cosas por si acaso, aunque luego nunca las usase. —Sí, sí, sí —respondió rápidamente—. En cuanto Winnie se tropieza con algo, le da por limpiar la casa entera. Sinceramente, todo está mucho mejor desde que ella volvió de Europa. Fred y yo somos mucho más desastres. Pero yo también limpio, pongo orden y hago mis tareas, eh. A ver si se va a llevar todo lo bueno ahora la Andersen —rió James. Winnifred podía ser tan desastre como James y Fred, por algo eran ideales como compañeros de piso, pero tenía un poco más de sentido común —o, al menos, le hacía caso más seguido— que los primos. Alzó la cabeza, arrodillado detrás del sofá tratando de coger algo que se había colado debajo, cuando vino la primera sorpresa. Se movió rápidamente a la cocina para ver lo que decía su tía. —Eh, esto, puede ser. Cinco días, quizá. Sí creo que cenamos sopa hace cinco días. Y no fue de estas instantáneas, todo un éxito. Bueno, no fue un éxito —comentó con una mano en el pelo. Se despeinó nervioso. A quién se le ocurre enseñarle a un adulto estas cosas.Tía, si no quieres, no tienes que limpiar, de verdad —dijo de pronto—. Puedes sentarte y lo voy haciendo yo. Puedes... ¿dirigir la orquesta? Y mientras me cuentas cómo van las cosas por el Ministerio —sugirió. James empezaba a sentirse ligeramente culpable de su caos cosa que, viniendo de alguien que pasaba bastante de temas de adultos, decía mucho.



Cyril Arthur Williams

avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear child of mine ♦ Private

Mensaje por Hermione J. Weasley el Lun Dic 21, 2015 6:14 am

Comenzaba a ver la falla en su plan de vigilancia del menor de sus hijos y dio un bufido mientras escuchaba como James casi se burlaba de ella, claro, si Lily resultaba llevarse con Hugo como se llevaban James, Molly y Fred entonces todo estaba perdido—. No le envío vociferadores, no muchos al menos… Aunque si he ido a verlo si la situación lo requiere —eso era mucho peor que una simple carta chillona, por eso esperaba que Devon se comportara para no obligarla a aparecer en el colegio pidiendo ver a su hijo.

Esperaba no haber cantado victoria tan rápido una vez que le dijo al chico que lo estaban haciendo bien. Buscar entre el ligero desastre de la cocina era en cierta forma una terapia. Si hubiese visto eso mismo en su casa más de alguno habría salido herido y no solo verbalmente, pero como estaba en casa ajena se estaba controlando—. Me alegra saber que tienen compañía agradable y útil —una chica siempre era más limpia que un chico, eso le gustaba a ella creer. Y no solo el hecho de ser limpia, sino la preocupación por algo más que su metro cuadrado como solía suceder con los jóvenes que a veces ni eso cuidaban—. Se dividen las tareas entonces —repitió intentando imaginar si tendrían una lista o algo o simple designación semanal, tal vez hasta mensual.

Cinco días de esa cosa en la olla. La castaña arrugó la nariz más de lo necesario y al ver las cosas que comenzaban a crecer dentro del recipiente lo volvió a tapar—. James… ¿Qué te he dicho? Si dejas comida tiene que ser dentro del refrigerador o se descompone rápido —negó con la cabeza—. Tú haz lo que te dije, que así avanzaremos más rápido. No se hable más del tema —le dijo con firmeza y se arremangó la ropa para comenzar. Claro que eso no lo pensaba tocar con las manos pero hasta para usar magia había que prepararse.

Escuchar que él quería saber del ministerio le hizo poner expresión gris unos segundos, a esas alturas ya iba todo relativamente mal y eso que aún faltaban problemas por venir de los que ella ni imaginarse podía—. James, eres ya un adulto y lo sabes… Por eso no te voy a engañar —le dijo y comenzó a mover su varita mientras susurraba para comenzar a remover las manchas de los platos y enjabonarlos sin tener que dañarse las manos en el proceso. Prefería hacerlo del modo rápido para asegurarse de que cada pieza quedaba bien.

Las cosas no están precisamente bien y no parece que mejorarán. Esos ataques… Cada vez más brutales, no aventuran nada bueno —no quería deprimir al chico pero esperaba que lo tomara como un adulto responsable y no como un niño asustadizo—. Es en estos momentos en que hay que mantener el contacto con las personas que queremos, nunca sabes qué puede pasar y aunque no lo queramos siempre es posible algo poco agradable —ella lo había vivido en variadas formas la guerra pasada y luego con el paso de los años, pero jamás iba a acostumbrarse a esa clase de pesar. No quería seguir contaminando al chico con sus dudas así que esperó en silencio mientras enjuagaba los platos, a la olla con vida le haría otro tipo de tratamiento poco después.

No quiero que dejes de vivir por la preocupación, pero prométeme que te cuidarás bien —pidió antes de eliminar primero la mezcla de lo que alguna vez había sido una sopa. Luego de eso se giró buscando al chico con la mirada.


Última edición por Hermione J. Weasley el Sáb Mar 26, 2016 3:34 am, editado 1 vez



Nelle Reid

innocent:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear child of mine ♦ Private

Mensaje por James S. Potter el Mar Feb 23, 2016 10:01 pm

Daaale libertad —pidió James moviéndose de manera cómica al poner los brazos en cruz y hacer olitas con ellos. Hugo se lo agradecería algún día y Hermione también, cuando su primo no la encerrase en una residencia de mayor. Aunque, en el fondo, James sabía que su familia sería imposible hacer algo así —al menos, la mayoría—. Ser Weasley tenís sus ventajas y una era la unión. O, al menos, lo había sido mientras James había tenido consciencia de ello. Luego, asintió con la cabeza. —Sí, Winnie mola. Además, creo que la conoces.. —comentó haciendo memoria, luego, chasqueó la lengua—. ¡Sí! Ha venido conmigo y con Fred a alguna fiesta en La Madriguera y a casa, claro. Yyy... —empezó a decir con tono misterioso. Miró a su tía y sonrió burlonamente. James sabía que su tía Hermione era seria y la mayoría la buscaban para asuntos de mayor gardo, pero no él. Para el joven Potter, su madrina era como una segunda madre: alguien a quién contarle cualquier tontería o sospecha por absurda y sinrazón que fuera—. ¡Lo mismo la enganchamos para la familia!—reveló. Acto seguido, volvió a poner la atención en la limpieza, sin preocuparse en comprobar si Hermione se la había adjudicado a él o a Fred.

Y ahí estaba la regañina que James estaba temiendo desde que había cruzado el umbral de la puerta, porque no sería su tía Hermione, si no le gritaba, al menos, una vez cada media hora. Demasiado bien llevaban la racha. Si el jugador de quidditch hubiera sido un perro, habría agachado las orejas. —Es que... es que... —empezó a soltar la excusa, pero su tía mencionó la palabra temida. Adulto. Su tía ya no le regañaba, le dejaba darse cuenta. Y James ya no ponía excusas absurdas y seguía de frente. No importaba que poner excusas fuera una de sus mejores virtudes. Alzó la cabeza y asintió tomando aire —April le diría que su nivel de dramatismo había aumentado con los años—. Tenía responsabilidades y ya no podía salirse por la tangente como cuando era un crío. —Tendré más cuidado —prometió, seguro de ello por lo menos en aquel momento.

Apretó las mandíbulas ante las palabras de su tía. Todo se desmoronaba y Hermione lo sabía. Tenían que prepararse. —Tenemos que hacer algo —gruñó. James, como buen joven que era, todavía se creía que las cosas se resolvían con la acción y no con espera. Él prefería que todo le golpease a la cara de una vez y no ir viendo que ocurría para actuar. Un golpe seco y efectivo. No sabía lo equivocado que estaba y lo mucho que iba a cambiar de pensamiento en los siguientes meses. Sus ojos se clavaron en el suelo. No quería ver a nadie herido. —Tenemos que proteger a nuestra familia. Y a todos —dijo. Familia, amigos, conocidos, inocentes. No podían dejar que llegasen a nadie. Todavía era un pobre iluso y soñador, él no había vivido ninguna guerra. Todo eran útopias. Y no había peor convinación que el guerrero soñador. Alzó los ojos para dar con los de su tía y sonrió socarronamente. —Yo siempre tengo cubiertas las espaldas —aseguró.

Se mordió los labios y el carrillo interior antes de preguntar. —Siempre me has contado las historias. Nunca me has contado cómo te sentiste aquel año, tía. Y no hablo de lo básico y lo que todos dicen. ¿Te sentías capaz? —preguntó, temoroso. Quería saber que no era el único que, pese a estar dispuesto, creía que podía ser superado. James era más humilde de lo que podía parecer.



Cyril Arthur Williams

avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear child of mine ♦ Private

Mensaje por Hermione J. Weasley el Sáb Mar 26, 2016 12:22 pm

¿Había escuchado bien? Porque por poco tira lo que estaba haciendo al entender las palabras del chico, o mejor dicho mal entenderlas—. ¿La vas a traer a la familia? ¿Ya tienes novia? —un sentimiento extraño se formó en ella en esos momentos, orgullo por verlo tan grande pero pesar y algo de resentimiento por enterarse tan tarde de las cosas. ¿De cuándo acá se había vuelto un alma no confiable para el joven Potter?

Un alivio la llenó al momento de escuchar que el jugador si se comenzaría a cuidar. Era mejor que nada si hablaban de promesas en general, así que con esa escueta afirmación pensaba darse por pagada en sus intentos de hacer que una de sus personas queridas tuvieran más cuidado con todo en ese mundo que estaba cada vez más peligroso. Lo más inesperado fue escuchar que su ahijado quería que hicieran cosas,  aunque para ser exactos la sorpresa no fue que él deseara moverse por su cuenta —siempre había sido muy proactivo— sino que al fin hablara como alguien medianamente responsable e interesado en el mundo en general—. Sería lo ideal, poder cuidar de todos —explicó con calma ganada por los años aunque a claras luces por dentro si se encontraba perturbada.

El hecho de que James estuviese tan seguro de sí mismo fue lo que le quitó cierta parte del convencimiento que había sentido. No, no había nada de alentador con que él jurara que siempre tenía cubiertas las espaldas cuando era imposible decirlo con tal soltura. No le terminó de parecer bien, pero nada dijo para dañar el ánimo del niño que soñaba con ser todo un hombre, simplemente sus labios se apretaron negándose a darle otro regaño. Añadir un no te confíes cuando él le había prometido que se cuidaría sería como pedirle dos veces a Rose que tendiera la cama temprano, caso perdido, así que simplemente asintió rogando porque fuese cierto.

Pero el mago se aseguró de remover la fuente de su memoria al hacer mención al pasado y la Weasley dejó por un segundo su nuevo apellido y regresó al primero que había tenido por herencia de sus padres. Había terminado ya de lavar la olla de la sopa que tenía vida propia. Así que se giró hacia su sobrino y se apoyó en el mueble para mirarlo—. No hubo tiempo para sentirse capaz… Tampoco había tiempo para dudar, todos los años había ocurrido algo que nos avisaba pero no lo pudimos ver y luego ya se vino todo encima —recordaba con claridad todos los sucesos, aunque algunos dolían más que otros.

A sí misma se abrazó con la parte que más le había costado—. Para algunas cosas si me preparé, como lo que hice con mis padres, pero no había modo de practicar ese tipo de hechizos desde antes. No me sentía capaz pero cuando estás en esos momentos no puedes guiarte solo por lo que sientas. Todo había que hacerlo porque era necesario. Seguro no me vas a creer porque todos me habían repetido la vida entera que era la mejor bruja de mi edad… Eso solo me hacía temer que si me equivocaba iba a ser una terrible decepción —intentó ser sincera solo por cariño al chico, porque aceptar sus debilidades no estaba en su rango de cosas que sabía hacer. Pero ahora que los tiempos estaban difíciles, incluso con su magia que había mejorado con los años, no se sentía a salvo.

Una parte de mí esperaba que fuese falsa alarma pero también sabía que no sería tan fácil como eso. Siempre llevaba las cosas encima por si había que salir corriendo, pero no lo hacía con el deseo de que sucediera, y luego en la boda de tu tío Bill… —negó con la cabeza y después otros sucesos complicados vinieron a su mente—. Cuando tu tío Ronald nos dejó un tiempo sentí que comenzaba a morir mi confianza. Pero no podía dejar a tu padre a solas, menos cuando no teníamos idea ni de en qué lugar buscar… —la parte oscura, la de la búsqueda de los horrocruxes solo pocos en la familia lo sabían, pero ella había cooperado en que James lo supiera cuando ya había tenido edad, para que entendiera la gravedad que podía provocar la magia oscura, aunque tal vez no habría sido bueno llenarle la cabeza de esos detalles nefastos que esperaba no volvieran a repetirse.



Nelle Reid

innocent:
avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear child of mine ♦ Private

Mensaje por James S. Potter el Lun Jun 27, 2016 2:03 am

El joven se echó a reir. —No, ella no. Aunque te aseguro que hace méritos para unirse a los Weasley —explicó. Agachó la cabeza y siguió a lo suyo. De pronto, se sentía nervioso. Pero era Hermione y a su madrina podía contarle las cosas, ¿no? Nadie mejor que ella para entender todo. —Y en cuanto a mi... novia... a ver no es novia exactamente... o sí, no sé... es solo que —empezó. Hermone podía entenderlo bien, claro. James calló en la cuenta de que era Ron con quién se había casado—. Se llama April, April Goldworthy. Hemos sido amigos desde que ella entró en Hogwarts y, bueno, simplemente nos adaptamos bien. Estamos juntos. Las etiquetas y nosotros....bueno, eso —explicó. Ya estaba viendo a cualquiera de sus amigos dandole uan colleja por seguir enzarzando el tema después de tanto tiempo, con lo que claro que podía ser todo.

Luego, asintió a las palabras de su tía. Él también quería cuidar de todos. Tenía mucha gente a la que cuidar y mucha que le protegía las espaldas. Alzó los ojos hacia su tía cargados de determinación y seguridad. Estba dispuesto a cualquier cosa, todavía era joven y los jovenes siempre tenían suficiente fuerza como para arrasar con lo que se pusiera a su paso. James no dudaba, no todavía. Acto seguido, escuchó las palabras de su tía en silencio. Había escuchado las historias sobre aquellos tiempos más de una vez. Primera, de manera contenida, como viejas historia. Y, después y poco a poco, se había ido dando cuenta de lo que verdaderametne significaban. Como buen niño había soñado con las avneturas, como joven había esperado estar a la altura y los había admirado; y, ahora, algo más crecidito y en una situación histórica un tanto revuelta se sentía casi identificado. Las historias que le habían contado de niño parecía cobrar vida propia y James se sentía asustado, cosa que nunca había imaginado. De pronto, y por muy dispuesto que estuviera a luchar y no dejarse caer, no quería vivir esas aventuras. Principalmente, porque desconocía el final.

Apretó los puños. ¿Qué sentiría él de tener que efectuar un olvido sobre sus padres? ¿Podría soportar dejar atrás a la gente? Seguramente, por la seguridad de los mismos sí, pero no se llegaba a hacer ni una ligera idea de lo difícil y duro que podría llegar a resultar aquello. —Tú nunca serás una decepción —soltó de pronto. ¿Cómo podía ser su madrina eso? En realidad, James no comprendía como su tía podía fallar en algo, incluso sabiendo lo humana que era. Todavía seguía siendo un niño que veía en sus mayores una referencia. Todavía seguía siendo el niño que lloraría de puro pavor por verse tropezar a sus progenitores y sus mayores, porque ellos eran sus protectores y si ellos caían, ¿qué haría él? Todavía tenía mucho que crecer y madurar.

¿Incertidumbre, verdad? Eso es lo peor, ¿no? —comentó. Se apoyó contra la pared. Apenas podía creer lo que habían vivido su padre y sus tíos, y todos, siendo algo más joven que él. La perspectiva se le antojaba bastante lejana. —Espero que no lleguemos otra vez a eso. Y, si lo hacemos, estaremos preparados. Podemos con ello. Sois los héroes de la guerra y.... nos habéis enseñado bien. No demostrasteis que se podía —dijo. En momentos como aquellos James sentía la terrible necesidad de hablar o hacer algo para demostrar lo que sentía, por ello, se acercó a Hermione y la abrazó. Esperaba que fuera suficiente. Apreciaba todo lo que ella decía y sabía de sobra lo que estaba dispuesto a hacer.

Solo el futuro sabía lo que iba a pasar.



Cyril Arthur Williams

avatar
PERFIL
BAÚL
RED FLU

Inventario
Inventario:
Ver perfil de usuario
Prófugo

Volver arriba Ir abajo

Re: Dear child of mine ♦ Private

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
PERFIL
BAÚL
RED FLU
Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.

nuestros afiliados

Afiliados Elite (8/28)

Afiliados Normales